Amanecer Alto do Cebreiro, imagen Beatriz P. Paradela

La música es buena y nos habla de lo que somos.
La música, las melodías que nos atraen coinciden con nuestra energía.
El que ama escuchar los sonidos de la naturaleza es porque su vibración sintoniza con ella…
Hasta la misericordia suena en el silencio del corazón humano…
Jaculatoria- Mantra- Decreto: «Nuestro Dios merece una alabanza armoniosa«.
Paz y bien, hasta mañana.

Salmo 147 (146)

Alabad al Señor que la música es buena;
nuestro Dios merece una alabanza armoniosa.

El Señor reconstruye Jerusalén, 
reúne a los deportados de Israel;
él sana los corazones destrozados, 
venda sus heridas.

Cuenta el número de las estrellas, 
a cada una la llama por su nombre. 
Nuestro Señor es grande y poderoso, 
su sabiduría no tiene medida.
El Señor sostiene a los humildes, 
humilla hasta el polvo a los malvados.

Entonad la acción de gracias al Señor, 
tocad la cítara para nuestro Dios,
que cubre el cielo de nubes, 
preparando la lluvia para la tierra;

que hace brotar hierba en los montes, 
para los que sirven al hombre;
que da su alimento al ganado, 
y a las crías de cuervo que graznan.

No aprecia el vigor de los caballos, 
no estima los músculos del hombre:
el Señor aprecia a sus fieles, 
que confían en su misericordia.

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