Río Paraná, imagen de Irupé Dacunda

Un poema bello para llevar en el corazón durante el día. Lo vamos dividir en dos partes.
En la primera, la de hoy,  el salmista muestra una gran confianza en Dios, a pesar de los múltiples y poderosos enemigos que le cercan, él se mantiene inalterable en la fe y en la seguridad de su fuerza ante ellos.
Jaculatoria- Decreto- Mantra: Mi corazón no teme.
O también: Entonces levantaré la cabeza.
Feliz jornada, bendiciones.

Salmo 26 A

El Señor es mi luz y mi salvación,
¿a quién temeré?
El Señor es la defensa de mi vida,
¿quién me hará temblar?

Cuando me asaltan los malvados
para devorar mi carne,
ellos, enemigos y adversarios,
tropiezan y caen.

Si un ejército acampa contra mí,
mi corazón no tiembla;
si me declaran la guerra,
me siento tranquilo.

Una cosa pido al Señor,
eso buscaré:
habitar en la casa del Señor
por los días de mi vida;
gozar de la dulzura del Señor
contemplando su templo.

Él me protegerá en su tienda
el día del peligro;
me esconderá en lo escondido de su morada,
me alzará sobre la roca;

Y así levantaré la cabeza
sobre el enemigo que me cerca;
en su tienda sacrificaré
sacrificios de aclamación:
cantaré y tocaré para el Señor.

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