Alto do Cebreiro Paco Castro ofm

En esta parte del salmo entramos en el segundo conflicto entre Dios y su pueblo que no cumple sus compromisos e intenta, como veíamos ayer, engañar a Dios con sacrificios, oraciones y cultos.
El juicio se celebra en la capital del reino: en Sión. Los testigos son cielo y tierra. El juez aparece con magnificencia y poder. El acusado es el pueblo que desprecia y se aprovecha del prójimo, mientras con la boca recita los mandamientos divinos. Si no cambia, sufrirá un severo castigo. La hipocresía es fatal para el ser humano. A Dios no se le puede engañar.
Jaculatoria- Mantra- Decreto: al que sigue buen camino le haré ver la salvación de Dios.
Paz y bien. Hasta mañana.
Escúchalo o léelo:

¿Todavía mantienes viva la llama del UNOX100, del mes de julio?,  puedes hacer clic AQUÍ.
Hoy en Argentina es el día del Amigo, te recomiendo esta poesía de un amigo…Sigue leyendo 

Salmo 49 C

Dios dice al pecador:
«¿Por qué recitas mis preceptos
y tienes siempre en la boca mi alianza,
tú que detestas mi enseñanza
y te echas a la espalda mis mandatos?

Cuando ves un ladrón, corres con él;
te mezclas con los adúlteros;
sueltas tu lengua para el mal,
tu boca urde el engaño;

te sientas a hablar contra tu hermano,
deshonras al hijo de tu madre;
esto haces, ¿y me voy a callar?
¿Crees que soy como tú?
Te acusaré, te lo echaré en cara.»

Atención los que olvidáis a Dios,
no sea que os destroce sin remedio.

El que me ofrece acción de gracias,
ese me honra;
al que sigue buen camino
le haré ver la salvación de Dios.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *