Salmo 52 gumersindo meiriño fernándezHay dos tipos de personas, según este salmo.
El necio, que no sabe y erra el camino, autodestruyéndose.  Dios observa y respeta.
El otro es el sabio, que busca a Dios y encuentra la Alegría. Dios observa y respeta.
Te propongo esta jaculatoria-mantra para hoy: «Oh Dios, que nunca me deje guiar por la necedad y la ignorancia«.
Hoy, elige el camino del sabio, busca a Dios en tu corazón. Hasta mañana, paz y bien.

Salmo 53 -52

El necio se dice a sí mismo:
“No hay Dios”.
Todos están pervertidos,
hacen cosas abominables,
nadie practica el bien.

El Señor observa desde el cielo
a los seres humanos,
para ver si hay alguien que sea sensato,
alguien que busque a Dios.

Todos están extraviados,
igualmente corrompidos;
nadie practica el bien,
ni siquiera uno solo.

¿Nunca aprenderán los malvados,
los que devoran a mi pueblo
como si fuera pan,
y no invocan al Señor?

Ellos temblaron de espanto
donde no había nada que temer;
Dios ha dispersado los huesos de tus agresores:
tú los has confundido, porque Dios los rechazó.

¡Ojalá venga desde Sión
la salvación de Israel!
Cuando el Señor cambie la suerte de su pueblo,
se alegrará Jacob,
se regocijará Israel.

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