jujui cerro siete coloresViene la tormenta, la tempestad, las fuerzas del mal parece que se llevan todo por delante. Surgen como verdaderos tsunamis emocionales, materiales, espirituales…La respuesta del salmo es: “Me refugio a la sombra de tus alas”.
No te enfrentes a los temporales terribles que te puedan aquejar, refúgiate a la sombre de las alas del Amor de Dios, déjalo pasar.
Todo vuelve a su cauce a su debido tiempo. Y entonces retoma tu andar…
Feliz día. Hasta mañana, bendiciones.

SALMO 57-56

Misericordia, Dios mío, misericordia,
que mi alma se refugia en ti;
me refugio a la sombra de tus alas
mientras pasa la calamidad.

Invoco al Dios Altísimo,
al Dios que hace tanto por mí:
desde el cielo me enviará la salvación,
confundirá a los que ansían matarme,
enviará su gracia y su lealtad.

Estoy echado entre leones
devoradores de hombres;
sus dientes son lanzas y flechas,
su lengua es una espada afilada.

Elévate sobre el cielo, Dios mío,
y llene la tierra tu gloria.

Han tendido una red a mis pasos
para que sucumbiera;
me han cavado delante una fosa,
pero han caído en ella.

Mi corazón está firme, Dios mío,
mi corazón está firme.
Voy a cantar y a tocar:
despierta, gloria mía;
despertad, cítara y arpa;
despertaré a la aurora.

Te daré gracias ante los pueblos, Señor;
tocaré para ti ante las naciones:
por tu bondad, que es más grande que los cielos;
por tu fidelidad, que alcanza a las nubes.

Elévate sobre el cielo, Dios mío,
y llene la tierra tu gloria.

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