Es miércoles santo. Termina el tiempo de Cuaresma y  comienza el tiempo de la Pascua. Hoy recordamos el complot del  Sanedrín con Judas Iscariote, para condenar a Jesús.
El salmo nos invita a tener esperzanza a poner el corazón en el bien, en Dios porque El nos escucha, incluso en esos momentos angustiosos de intrigas, de oprobio, de insulto, de veneno…., no abandones la confianza, dice el salmista, y puede ser el decreto- mantra- jaculatoria: Yhavé- Dios, escucha.

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¿Qué es la Pascua? 1. La Pascua judía

Salmo 70-69:8-10, 21-22, 31, 33-34

Pues por ti sufro el insulto,
y la vergüenza cubre mi semblante;
para mis hermanos soy un extranjero,
un desconocido para los hijos de mi madre;
pues me devora el celo de tu casa,
y caen sobre mí los insultos de los que te insultan.

El oprobio me ha roto el corazón y desfallezco.
Espero compasión, y no la hay, consoladores,
y no encuentro ninguno.

Veneno me han dado por comida,
en mi sed me han abrevado con vinagre.

El nombre de Dios celebraré en un cántico,
le ensalzaré con la acción de gracias;
Lo han visto los humildes y se alegran;
¡viva vuestro corazón, los que buscáis a Dios!

Porque Yahveh escucha a los pobres,
no desprecia a sus cautivos.

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