Foto Wanda Schmocker

Estáte atento, porque sino te pueden pasar desapercibidas muchas cosas. De hecho la mayoría de los humanos puede dejar de ver y sentir lo verdaderamente importante. Ten cuidado con la envidia, no envidies nada ni a nadie…,el corazón con la envidia se oscurece… por eso que lindo decreto-jaculatoria- mantra propone el salmo hoy «¡Qué bueno es Dios para los limpios de corazón!».
Así era el corazón del gran santo que celebramos hoy: Sebastián de Aparicio.
Paz y bien. Bendiciones.

Salmo 73-72 , I

¡Qué bueno es Dios para el justo,
el Señor para los limpios de corazón!
Pero yo por poco doy un mal paso,
casi resbalaron mis pisadas:
porque envidiaba a los perversos,
viendo prosperar a los malvados.
Para ellos no hay sinsabores,
están sanos y engreídos;
no pasan las fatigas humanas
ni sufren como los demás.
Por eso su collar es el orgullo,
y los cubre un vestido de violencia;
de las carnes los rezuma la maldad,
el corazón les rebosa de malas ideas.
insultan y hablan mal,
y desde lo alto amenazan con la opresión.
Su boca se atreve con el cielo,
y su lengua recorre la tierra.
Por eso mi pueblo se vuelve a ellos
y se bebe sus palabras.
Ellos dicen: «¿Es que Dios lo va a saber,
se va a enterar el Altísimo?»
Así son los malvados:
siempre seguros, acumulan riquezas.

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