Salmo 49 B, el romero, ocho de mayo

Señor, reconozco que todo lo que tengo es Tuyo. No quiero ofrecerte ritos vacíos, sino una vida que te reconozca en todo momento. En el día del peligro, te invocaré con confianza, y en la alegría, te daré gracias. Que mi sacrificio de hoy sea simplemente amarte y servirte en los demás. Amén.

Salmo 49 A, la retama amarilla, siete de mayo

«Al oír esto Jesús quedó admirado y dijo a los que le seguían: «Os aseguro […]

Salmo 48 B, el jazmín, seis de mayo

Una vez que Jesús estaba orando solo, lo acompañaban sus discípulos y les preguntó: «¿Quién […]

Salmo 48 A, la violeta, cinco de mayo

Jesús, que conocía sus pensamientos, les dijo: «Un reino donde hay luchas internas va a […]

Salmo 47, la Rosa, cuatro de mayo

Respondió Jesús y le dijo: «El que me ama guardará mi palabra, y mi Padre […]

Salmo 46, El Clavel Rojo, tres de mayo

En aquel tiempo, dijo Jesús a Nicodemo: «Lo mismo que Moisés elevó la serpiente en […]

Salmo 45, el lirio blanco, dos de mayo

Los apóstoles le pidieron a Jesús: «Auméntanos la fe.» Jesús les contestó: «Si tuvierais fe […]

Salmo 44 B, flor de azahar, uno de mayo

«Por eso os digo: todo cuanto pidáis en la oración, creed que ya lo habéis […]

Salmo 44 A, aceite de júbilo y belleza, treinta de abril

En aquel tiempo, tomó la palabra Jesús y dijo: «Te doy gracias, Padre, Señor del […]

Salmo 43 C, los secretos del corazón, veintinueve de abril

Salmo 43 C, los secretos del corazón. Señor, Tú sabes que trato de no romper Tu alianza y que mis pasos buscan Tu camino. No escondas Tu rostro en este momento de opresión. Aunque me sienta pegado al suelo y hundido en el polvo, confío en que Tu misericordia es más grande que mi desgracia. ¡Levántate a socorrerme hoy! Amén.