Imagen Francisco X. Castro Miramontes ofm

Te propongo como método de observación de la realidad, de lo que ES, tanto en tu vida personal, como en los distintos aspectos de la vida, el método VOCAC.

Es un acróstico de cinco letras que te lleva, paso a paso, como de la mano, para analizar, entender y reestructurar lo que quieras cambiar en tu existencia. Es una herramienta dúctil que puedes adaptar, –como se hace con un guante–, a cualquier circunstancia.

Lo vamos a dividir en dos partes la Primera parte del proceso VOCAC es sobre el análisis de la situación.

V es VER. Los ojos, nos muestran un campo inmenso de posibilidades. No podemos prestar atención a todas. Nuestra mirada se pierde millones de detalles continuamente porque simplemente ve de forma superficial sin pararse ni fijarse.
Es por ello que, a veces, te pueden preguntar. –¿Viste tal árbol qué bonito es?Pues no, –puedes responder– no sé de qué me hablas. Y el interlocutor te dice enojado: –Pero si está delante de tu casa, a diez metros, ¿cómo es posible que no lo veas?

Es probable que lo avistaras millones de veces, pero no le prestaste atención. Lo que nos lleva a la segunda letra.

O Observar. La respuesta a la pregunta anterior del árbol puede ser esta: –Pues sí, he visto el árbol, ¿te fijaste cómo crece, qué lindas flores amarillas echó la primavera pasada, qué sombra da, no deja crecer el césped?

Has observado, te has fijado. Sabes de qué árbol están hablando, conoces detalles.

El interlocutor vuelve a preguntar: –Te fijaste, ¿qué bien se está a su sombra?, ¿qué energía deja en tu cuerpo? ¿qué sensación más hermosa descansar bajo sus ramas? El otro día me quedé mirando sus hojas, como cantan en conexión con el viento de la mañana, qué melodía, quedé embelesado no sé cuantos minutos.

Esto nos lleva al tercer paso, la letra C

C Contemplar. Alguien puede responder a las preguntas de antes: –Ah, pues me encanta ese árbol pero nunca me fijé en esos detalles. El interlocutor “preguntón” vuelve a la carga e insiste: –Pues yo lo observo desde la ventana, cada día, y quedo extasiado de su belleza, me transporta a una realidad distinta, es como si fuera un confidente, un amigo, incluso, lo saludo. Y parece que mueve sus hojas cuando lo hago. Me entra su perfume hasta los pulmones, siento su energía en mi pecho…, otras veces paso a su lado, me siento en el césped y me apoyo en su tronco. Es como si me transportara a un lugar de calma y paz.

Bien, un pequeño inciso. Ver- Observar- Contemplar. Son los tres primeros pasos que te propongo desde VOCAC antes de tomar cualquier determinación trascendental en tu vida.

En el primer paso Ver. Apenas sales de la oscuridad. No tienes claridad. No tomes decisiones.

En el segundo paso Observar. Entras bajo la luz de la mente. Sabes bastante. Pero no has entrado a la esencia de la realidad. Tomarás decisiones importantes desde la “sola razón” y alimentarás tu ego. Pero siempre habrá algo que te molesta en lo más íntimo.

En el tercer paso, Contemplar. Has llegado más adentro, tienes luz, te ilumina la claridad. Tomas decisiones desde la experiencia y la intuición. Es como si la Vida te llevara de la mano. Muchos puede que no entiendan tus decisiones porque son personales, desde la clarividencia. No siguen las reglas y patrones que se imponen desde fuera.

Si llegas a este punto. Te haces comprensivo, y sigues tu camino alegre. Algunos te tirarán “piedras”. Solo otros como tú que saben Contemplar te podrán entender y comprender.

Imagen de Ruth Dacunda luna y sol de atardecer

Si quieres PASAMOS A LA SEGUNDA PARTE DEL MÉTODO VOCAC

El cuarto paso es

A de Actuar. Cualquier que sea nuestro grado en la primera parte del método –solo vemos, o solo observamos o, quizás, llegamos a contemplar– luego de salir de ella, hacemos algo.

Cada día nos ponemos en marcha y tomamos multitud de decisiones. Queramos o no. Incluso podemos decidir dormir todo el día.

Ante una ruta llena de autos con una atasco de una hora, decidimos. Unos de forma inconsciente y grosera empiezan a gritar, otros…, aceptan dónde viven y deciden de otra forma, mantener la calma; lo que nos sitúa en el quinto paso del método…

C de Consciente. Si bien todos actuamos, no todos lo hacen de la misma manera. El que contempla la Realidad, tal cual ES, toma las medidas acordes a esa situación determinada, con sabiduría y paz. Es lo que podemos llamar Acción Consciente.

El contemplativo actúa o no actúa (que es otra forma de intervenir de forma activa en la sociedad) de forma consciente. Toma las decisiones, con prudencia, con sabiduría, con paz, con calma. Cuando se equivoca rectifica, aprende, no repite. Cuando uno llega a la contemplación lo que sigue, de forma espontánea, es la consciencia.

El consciente vive cada momento con plenitud. No dice: –No me di cuenta. El consciente, “Sí se da cuenta” de lo que dice, lo que hace, lo que piensa.

Ahora que conoces un poco más el método aplícalo a cada uno de los aspectos de tu vida, desde los más sencillos de tu vida, hasta los más complicados. Experimenta, ponlo a prueba, comprueba por ti mismo si da resultado. Observa si provoca cambios en tu vida.

¿Es demasiado fácil? No subestimes, nunca, el poder y la fuerza de la sencillez.

Recuerda que es un proceso de aprendizaje. Todo proceso de aprendizaje profundo, ¿sabes cuándo termina?. Pues se dice que el proceso de aprendizaje en el ser humano acaba media hora después de que dejas el cuerpo para seguir navegando por el mundo de la energía y de los espíritus.

Paz y Alegría

Gumersindo Meiriño Fernández

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