Salmo 66, la flor del espinillo, veintiocho de mayo

Señor Dios, ten piedad de mí y bendíceme; haz que Tu rostro brille sobre mi vida para que mis dudas y temores se desvanezcan. Que Tu luz me atraviese de tal manera que quienes me rodean hoy puedan conocer Tus caminos de paz y de justicia a través de mis acciones. Gracias porque sé que bajo Tu cuidado la tierra siempre da su fruto. Que Tu bendición me acompañe y me convierta en un canal de Tu alegría para el mundo. Amén.

Salmo 66, ¡Bendecid!, diez de diciembre

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Salmo 66, Bendición y Abundancia, veinticuatro de julio

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Cada día trece de abril, con el agua al cuello, salmo 68

Este salmo podría ser el título de una película western, que se llamaría, Con el […]