Salmo 65 B, flor de alcaparra, veintisiete de mayo

Señor Dios, aquí estoy para cumplir lo que mis labios prometieron cuando me encontraba en peligro. Gracias porque me escuchaste, porque no rechazaste mi súplica ni me retiraste tu favor cuando más lo necesitaba. Limpia mi corazón de cualquier mala intención o doblez para que mi oración sea siempre transparente ante Ti. Dame la valentía de compartir con el mundo tus maravillas y que mi vida entera sea un canto de agradecimiento. Amén

Salmo 65 B, Venid a escuchar, veintiséis de agosto

Entonces Jesús les respondió: Por eso les hablo en parábolas, porque miran sin ver y […]

Salmo 65 A, venid a ver las obras de Dios, ocho de diciembre

En aquella hora Jesús se llenó de alegría en el Espíritu Santo y dijo: «¡Bienaventurados […]

Cántico de Tobías siendo sinceros, dieciocho de marzo

Habiendo llegado Jesús a Nazaret, le dijo al pueblo en la sinagoga: «En verdad os […]

Cántico de la carta a los Efesios, cada día once de julio, Benito de Nursia

Otro himno con muchas implicaciones teológicas. Dios quiere apasionadamente el bien del ser humano, su […]