Salmo 140 una oración de vigilancia interior. No solo pide ser protegido del mal exterior, sino —con mayor profundidad— del mal que puede nacer dentro: la palabra descontrolada, el corazón inclinado, la complicidad silenciosa.
Cada día once de mayo, perfumes para tu corazón, salmo 140
«Suba mi oración como incienso en tu presencia; el alzar de mis manos como ofrenda […]
