Salmo 43 B, ¡ahora!, veintiocho de abril

Señor, hoy me siento como el salmista: confundido y un poco avergonzado por mis circunstancias. Siento que mis enemigos se ríen y que Tu auxilio tarda. No permitas que el escarnio me robe la paz. Aunque no entienda por qué permites este retroceso, ayúdame a no soltar Tu mano en medio de la burla. Amén.

Cielo o Infierno: La Elección en Tiempos de Crisis

Cielo o Infierno: La Elección en Tiempos de Crisis Un viejo cuento que nos enseña […]

La Sabiduría de los Niños en Tiempos de Crisis

La Sabiduría de los Niños en Tiempos de Crisis ¡Cómo los más pequeños nos enseñan […]