Salmo 135 A, Gracias y Misericordia, dieciséis de enero

Este salmo es una gran letanía de gratitud. Cada frase nombra una acción de Dios y cada vez responde el corazón con la misma confesión: su misericordia es eterna.
El salmo comienza confesando quién es Dios (Señor, Dios de los dioses, Señor de los señores), luego proclama lo que hace: crea, ordena, sostiene, ilumina.
Y en todo, el hilo que une es uno solo: la misericordia.

Salmo 117 A, Dad Gracias, seis de marzo

Jesús replicó: «Si puedo? Todo es posible al que tiene fe». Entonces el padre del […]

Salmo 135 A, Gracias, dieciséis de agosto en edición

Jesús le respondió: «Mujer, qué grande es tu fe: que se cumpla lo que deseas.» […]

Salmo 117 A, está conmigo, dos de julio

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Cuidado con los falsos profetas; se acercan […]

Salmo 117 B, abridme las puertas, quince de octubre

En aquel tiempo dijeron los apóstoles al Señor; «Auméntanos la fe.» +++ Es el canto […]

Salmo 117 A, mi fuerza y mi energía, catorce de octubre

Y les dijo: «Vosotros sois los que os la dais de justos delante de los […]

Salmo 106 A, envió su Palabra, treinta de diciembre

«Marchó Jesús a Galilea; y proclamaba la Buena Nueva de Dios: 15.«El tiempo se ha […]

Salmo 135 A, eterna, veintinueve de junio

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Salmo 117, hoy, nueve de abril

Jesús, enrollando el rollo y devolviéndolo al que lo ayudaba, se sentó. Toda la sinagoga […]