En aquel tiempo, acercándose Pedro a Jesús le preguntó: «Señor, si mi hermano me ofende, […]
En aquel tiempo, acercándose Pedro a Jesús le preguntó: «Señor, si mi hermano me ofende, […]
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus apóstoles: «Id y proclamad que el reino de […]
Señor, hoy me siento como el salmista: confundido y un poco avergonzado por mis circunstancias. Siento que mis enemigos se ríen y que Tu auxilio tarda. No permitas que el escarnio me robe la paz. Aunque no entienda por qué permites este retroceso, ayúdame a no soltar Tu mano en medio de la burla. Amén.
Jesús les dijo: “No se preocupen por el mañana, porque el día de mañana traerá […]
Cuando dejó a la gente y entró en casa, le pidieron sus discípulos que les […]
Semana de Pascua: Miércoles de Pascua Entonces los ojos de los discípulos se abrieron y […]
Gran Semana de Pascua: Lunes de Pascua Las mujeres, atemorizadas pero llenas de alegría, se […]
Jesús le puso otra vez las manos en los ojos al ciego; el hombre miró: […]
Este tramo del salmo 17 – D nos presenta a Dios como el «Gran Entrenador». No solo nos quita el problema, sino que nos transforma para que el problema ya no nos asuste. La imagen de los «pies de ciervo» es preciosa: el ciervo no evita la montaña rocosa, sino que tiene la agilidad para saltar sobre ella sin caer. Dios no te promete una vida plana, sino darte la estabilidad y la altura espiritual para que nada te haga tropezar.
Entonces Jesús dijo a sus discípulos: Vosotros no me escogisteis a mí, sino que […]