Salmo 43 B, ¡ahora!, veintiocho de abril

Señor, hoy me siento como el salmista: confundido y un poco avergonzado por mis circunstancias. Siento que mis enemigos se ríen y que Tu auxilio tarda. No permitas que el escarnio me robe la paz. Aunque no entienda por qué permites este retroceso, ayúdame a no soltar Tu mano en medio de la burla. Amén.

Salmo 43 A, en tus manos, veintisiete de abril

Jesús les dijo: “No se preocupen por el mañana, porque el día de mañana traerá […]

Salmo 34 C, mi lengua anuncia, trece de abril

Cuando dejó a la gente y entró en casa, le pidieron sus discípulos que les […]

Salmo 64, miércoles de Pascua

Semana de Pascua: Miércoles de Pascua Entonces los ojos de los discípulos se abrieron y […]

Salmo 117 B, Este es el Día, Lunes Pascua

Gran Semana de Pascua: Lunes de Pascua Las mujeres, atemorizadas pero llenas de alegría, se […]

Salmo 32 B, la fuerza de la Mirada, veinticuatro de marzo

Jesús le puso otra vez las manos en los ojos al ciego; el hombre miró: […]

Salmo 17 IV, el camino perfecto, veintiocho de febrero

Este tramo del salmo 17 – D nos presenta a Dios como el «Gran Entrenador». No solo nos quita el problema, sino que nos transforma para que el problema ya no nos asuste. La imagen de los «pies de ciervo» es preciosa: el ciervo no evita la montaña rocosa, sino que tiene la agilidad para saltar sobre ella sin caer. Dios no te promete una vida plana, sino darte la estabilidad y la altura espiritual para que nada te haga tropezar.

Salmo 118 XV , con quién te juntas, siete de noviembre

  Entonces Jesús dijo a sus discípulos: Vosotros no me escogisteis a mí, sino que […]

Salmo 118 XI, Dame Vida, tres de diciembre

EN aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Cuando recéis, no uséis muchas palabras, como […]

Salmo 118 G, Consuelo, veintinueve de noviembre

Jesús llegó a casa del personaje y, al ver a los flautistas y el alboroto […]