En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Nadie puede servir a dos señores. Porque […]
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Nadie puede servir a dos señores. Porque […]
Lo más poderoso de este salmo es la distinción entre las fuentes de confianza. El mundo dice: «Unos confían en sus carros, otros en su caballería» (hoy serían el dinero, los contactos o el currículum). Pero el creyente dice: «Nosotros invocamos el nombre del Señor». No es que los recursos humanos sean malos, es que son insuficientes. La verdadera victoria es la que Dios concede al «ungido», es decir, a aquel que pone su misión en manos de la voluntad divina.
Pero a cuantos lo recibieron, les dio poder de ser hijos de Dios, a los […]
Y Jesús les dijo: «Yo soy el pan que da vida. El que viene a […]