Salmo 113 La tierra se estremece – Martes Santo

Este salmo es una pieza maestra de la teología del Éxodo. Describe cómo la naturaleza entera (el Mar Rojo, el río Jordán, los montes) se estremece y «huye» ante el paso del Señor. Teológicamente, prefigura la Nueva Alianza: si el Mar Rojo se abrió para que Israel pasara de la esclavitud a la libertad, en la Semana Santa es la muerte misma la que «retrocede» ante el paso de Jesús. Cristo es el verdadero Cordero que convierte la «roca» de nuestra dureza en «manantiales de agua viva».

Salmo 17 II, desde el cielo alargó la mano, veintiséis de febrero

Salmo 17 II, desde el cielo alargó la mano. Este pasaje nos muestra un contraste asombroso. Por un lado, tenemos el Dios Cósmico: el que cabalga sobre querubines, el que hace temblar los montes y cuya voz es trueno y fuego. Pero, por otro lado, el propósito de todo ese despliegue de poder no es destruir el mundo, sino alcanzar a una persona: «Alargó la mano y me sostuvo, me sacó de las aguas». La razón final es la más profunda de todas: «porque me amaba». No te rescata por tus méritos, sino por Su afecto.

Salmo 135 B, liberación, diecisiete de enero

La misericordia ya no se manifiesta solo en la creación, sino en la historia concreta de opresión y de salida.

Lo que para el mundo parece fuerza, juicio o ruptura, el salmo lo nombra como misericordia, porque la misericordia no es solo ternura: es también intervención que rompe cadenas.

Salmo 105 A, en la historia, tres de noviembre

El Verbo (la Palabra) era la luz verdadera, que alumbra a todo hombre, viniendo al […]

Salmo 104 C, una nube que los cubriese, treinta y uno de octubre

 Jesús le dijo: «Yo soy la resurrección y la vida: el que cree en mí, […]

Salmo 33 B, busca la Paz, ocho de julio

En aquel tiempo Jesús les dijo a sus discípulos: Venid a mí todos los que […]

Salmo 3, noche de sueños dulces, veinticuatro de mayo

Los dos discípulos, al oírlo hablar así, siguieron a Jesús. El se dio vuelta y, […]

Salmo 135 C, fiesta de Agradecimiento, cuatro de mayo

En aquel tiempo, exclamó Jesús: Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados, […]

Salmo 135 B, La Misericordia rompe cadenas, tres de mayo

En aquel tiempo, exclamó Jesús: «Te doy gracias, Padre, Señor de cielo y tierra, porque […]

Salmo 118 XXII, no olvido tus mandatos, veintinueve de marzo

Había una mujer que padecía flujos de sangre desde hacía doce años. (…) Oyó hablar […]