Salmo 56, el girasol, diecisiete de mayo

Misericordia, Dios mío, misericordia, que mi alma se refugia en Ti. Protégeme bajo la sombra de Tus alas mientras pasa la tormenta de este día. Aunque camine entre dificultades que parecen leones, mantén mi corazón firme. Despierta mi alegría y mi gratitud para que pueda cantar Tu bondad, que es más grande que el cielo. ¡Elévate sobre mi vida, Dios mío! Amén

Salmo 50, la azucena, diez de mayo

Entonces, se acercó Pedro a preguntarle: -Señor, ¿cuántas veces tengo que perdonar a mi hermano […]

Salmo 43 C, los secretos del corazón, veintinueve de abril

Salmo 43 C, los secretos del corazón. Señor, Tú sabes que trato de no romper Tu alianza y que mis pasos buscan Tu camino. No escondas Tu rostro en este momento de opresión. Aunque me sienta pegado al suelo y hundido en el polvo, confío en que Tu misericordia es más grande que mi desgracia. ¡Levántate a socorrerme hoy! Amén.

Salmo 40, Señor sáname, veinticuatro de abril

Salmo 40, Señor sáname. Señor, dame un corazón sensible para ver la necesidad de los que me rodean. Enséñame a ser Tu mano para el que sufre, para que cuando yo me sienta débil, pueda experimentar cómo Tú cuidas de mí y transformas mi cansancio en fortaleza. Gracias por Tu lealtad. Amén.

Salmo 31, la misericordia te rodea, veintidós de marzo

Pero yo les digo: El que mira a una mujer deseándola, ya cometió adulterio con […]

Salmo 17 VI, canto agradecido, dos de marzo

  Tomando Juan la palabra, dijo: «Maestro, hemos visto a uno que expulsaba demonios en […]

Salmo 146, el número de las estrellas, treinta y uno de enero

Jesús les preguntó: «¿Quiénes son mi madre y mis hermanos?». Y mirando a los que […]

Salmo 137, de corazón Gracias, veinte de enero

Jesús, les dijo: ¿Qué discutís, porque no tenéis pan? ¿No entendéis ni comprendéis? ¿Aún tenéis […]

Salmo 135 C, te acompaña, dieciocho de enero

Esta última parte muestra una misericordia que no es solo acontecimiento pasado, sino fidelidad que acompaña. Dios no solo libera una vez: conduce, sostiene, alimenta, recuerda.
La misericordia se vuelve aquí camino largo: desierto, lucha, cansancio, espera, provisión diaria.
No hay épica sin cotidianeidad, no hay promesa sin proceso.

Salmo 135 B, liberación, diecisiete de enero

La misericordia ya no se manifiesta solo en la creación, sino en la historia concreta de opresión y de salida.

Lo que para el mundo parece fuerza, juicio o ruptura, el salmo lo nombra como misericordia, porque la misericordia no es solo ternura: es también intervención que rompe cadenas.