Tomando Juan la palabra, dijo: «Maestro, hemos visto a uno que expulsaba demonios en […]
Tomando Juan la palabra, dijo: «Maestro, hemos visto a uno que expulsaba demonios en […]
Jesús les preguntó: «¿Quiénes son mi madre y mis hermanos?». Y mirando a los que […]
Jesús, les dijo: ¿Qué discutís, porque no tenéis pan? ¿No entendéis ni comprendéis? ¿Aún tenéis […]
Esta última parte muestra una misericordia que no es solo acontecimiento pasado, sino fidelidad que acompaña. Dios no solo libera una vez: conduce, sostiene, alimenta, recuerda.
La misericordia se vuelve aquí camino largo: desierto, lucha, cansancio, espera, provisión diaria.
No hay épica sin cotidianeidad, no hay promesa sin proceso.
La misericordia ya no se manifiesta solo en la creación, sino en la historia concreta de opresión y de salida.
Lo que para el mundo parece fuerza, juicio o ruptura, el salmo lo nombra como misericordia, porque la misericordia no es solo ternura: es también intervención que rompe cadenas.
Jesús se marchó a Galilea a proclamar el Evangelio de Dios; decía: «Se ha cumplido […]
En aquel tiempo, Jesús levantó los ojos al cielo y dijo: «Padre, ha llegado la […]
EN aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Cuando recéis, no uséis muchas palabras, como […]
En aquel tiempo, presentaron a Jesús un endemoniado mudo. Echó al demonio, y el mudo […]
Pero a cuantos lo recibieron, les dio poder de ser hijos de Dios, a los […]