Salmo 18 A, nada se libra de su calor, tres de marzo

Salmo 18 A, recorriendo el Camino. En la era de las pantallas y el ruido constante, hemos perdido la capacidad de escuchar el «susurro» de la noche o el «mensaje» del día. Este salmo nos invita a la contemplación. Espiritualmente, nos recuerda que no hay excusa para no conocer a Dios, pues Su firma está en cada amanecer. Prácticamente, nos llama a cuidar la creación: si el cielo proclama Su gloria, destruir la naturaleza es como arrancar páginas de un libro sagrado.

Salmo 77 A, beber a raudales, cinco de enero

Y le dijeron a Juan Bautista: «¿Quién eres, para que podamos dar una respuesta a […]

Dos Regalos de los Magos de Oriente

Dos Regalos de los Magos de Oriente La noche de Reyes, a nivel teológico, es […]

Salmo 108 A, por tu bondadoso Amor, cinco de enero

Todos los que lo oían se admiraban de lo que les habían dicho los pastores. […]

Salmo 18 B, noche de Reyes, cinco de enero

Después de nacer Jesús en Belén de Judea, en tiempos del rey Herodes, he aquí, […]

Salmo 71 A, cada día cinco de enero, noche de Reyes, noche de Magia

En muchos lugares todavía conservan la tradición de esta noche. Los Reyes Magos dejaban en […]