En aquel tiempo, exclamó Jesús: «Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados, […]
En aquel tiempo, exclamó Jesús: «Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados, […]
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Nadie puede servir a dos señores. Porque […]
En aquel tiempo, decía Jesús a sus discípulos: «No hay árbol bueno que dé fruto […]
Pero Jesús le increpó diciendo: «¡Cállate y sal de él!» Entonces el demonio, tirando al […]
En aquel tiempo, exclamó Jesús: « Venid a mí todos los que estáis cansados y […]
Jesús les preguntó, entonces, a los apóstoles: «Y vosotros, ¿quién decís que soy yo?». Simón […]
Señor Dios, gracias porque Tu amor hacia mí no es cambiante ni depende de mi perfección. Reconozco mis fragilidades y te pido que me corrijas con Tu sabiduría cuando me desvíe de Tu ley. Gracias porque, a pesar de mis caídas, jamás retiras de mí Tu favor ni desmientes Tu fidelidad. Mantén mi vida y mis proyectos estables bajo el amparo de Tu alianza, y haz que mi confianza en Ti permanezca tan firme y duradera como el sol en Tu presencia. Amén.
Señor Dios, mi Padre y mi Roca salvadora, gracias porque Tu mano está siempre conmigo y Tu brazo me hace valeroso frente a los desafíos diarios. Sé Tú mi escudo para que el desánimo no me engañe y las presiones del mundo no me humillen. Que Tu fidelidad y Tu misericordia me acompañen en cada decisión que tome hoy. Establece mi corazón en Tu paz y recuérdame en todo momento mi identidad de hijo amado y protegido. Amén.
Jesús dijo a Tomás: «Trae tu dedo, aquí tienes mis manos; trae tu mano y […]
Señor Dios, perdona mis dudas y esos momentos en los que pregunto con desconfianza si serás capaz de sostener mi futuro. Líbrame de la avidez que me hace consumir las bendiciones con prisa y sin gratitud. Gracias por el «pan de ángeles» que pones cada día en mi mesa: la salud, el trabajo, la familia y la fe. Enséñame a descansar en Tu providencia, sabiendo que las altas nubes están a Tu servicio para cuidar de mi vida. Amén.