¿Te preocupa que alguien se esté saliendo con la suya haciendo el mal? Este salmo 7 te invita a soltar el deseo de venganza. No necesitas «cavar una fosa» para el otro; el mal ya es una trampa por sí mismo. Tu trabajo es mantenerte «recto de corazón» para que Dios sea tu escudo. La gratitud final del salmista («daré gracias por su justicia») es la clave para mantener la paz mientras Dios actúa
