Señor Dios, Tú eres deslumbrante y magnífico, y Tu presencia es capaz de quebrar la espada y la guerra. Te pido que hoy te manifiestes en mi vida y traigas Tu paz a mis pensamientos y a mis relaciones. Inmoviliza cualquier ataque de ansiedad, miedo o discordia que intente asaltarme. Que los problemas que hoy me amenazan pierdan su fuerza ante Tu poder, y que yo pueda caminar seguro bajo el amparo de Tu morada. Amén.
