Salmo 140 una oración de vigilancia interior. No solo pide ser protegido del mal exterior, sino —con mayor profundidad— del mal que puede nacer dentro: la palabra descontrolada, el corazón inclinado, la complicidad silenciosa.
Salmo 140 una oración de vigilancia interior. No solo pide ser protegido del mal exterior, sino —con mayor profundidad— del mal que puede nacer dentro: la palabra descontrolada, el corazón inclinado, la complicidad silenciosa.
«Suba mi oración como incienso en tu presencia; el alzar de mis manos como ofrenda […]