Salmo 103 B, alegra el corazón, veintiocho de julio

«Jesús les dijo entonces Jesús a los apóstoles: «¿Por qué tenéis miedo, hombres de poca […]

Salmo 80, escuchar, veinticuatro de junio

Señor Dios, mi fuerza y mi refugio, gracias porque Tu mayor deseo es retirar la carga de mis hombros y librarme en los momentos de aflicción. Perdona las veces en que sigo de forma obstinada mis propios antojos y me olvido de escuchar Tu voz. Hoy elijo no adorar a los falsos dioses de la prisa y la preocupación. Te abro mi corazón y mi mente para que los sacies con la flor de harina de Tu gracia y la miel silvestre de Tu amor. Guía mis pasos en este día. Amén.

Salmo 77 B, aprender o no aprender, veinte de junio

Señor Dios, perdona mis dudas y esos momentos en los que pregunto con desconfianza si serás capaz de sostener mi futuro. Líbrame de la avidez que me hace consumir las bendiciones con prisa y sin gratitud. Gracias por el «pan de ángeles» que pones cada día en mi mesa: la salud, el trabajo, la familia y la fe. Enséñame a descansar en Tu providencia, sabiendo que las altas nubes están a Tu servicio para cuidar de mi vida. Amén.

Salmo 71 B, después de la siembra llega la cosecha, nueve de junio

Señor Dios, te bendigo en este día porque Tú eres el único que hace maravillas en mi historia. Gracias porque sé que mi vida y mis preocupaciones son valiosas a Tus ojos, y porque nunca dejas desamparado al que no tiene protector. Multiplica hoy el fruto de mi trabajo como el trigo en los campos y derrama Tu bendición sobre mi familia y mis proyectos. Que Tu nombre glorioso sea alabado siempre en todo lo que haga. ¡Amén, amén!

Salmo 144 B, endereza, veintinueve de enero

Jesús dijo: «El hombre bueno, del buen tesoro del corazón saca lo bueno, y el […]

Imagen deoao.org

Salmo 126, mientras duermen, veintitrés de diciembre

Dijo Jesús: Porque él no es un Dios de muertos, sino de vivientes; todos, en […]

Salmo 103 B, el vino de Alegría, veintisiete de octubre

Dice Pablo de Tarso: «Mirad: el que siembra con mezquindad, cosechará también con mezquindad; el […]

Salmo 64, claman y cantan, veinticuatro de agosto

Jesús concluyó: «Porque muchos son los llamados, pero pocos los elegidos» +++ Jerusalén, el monte […]

Salmo 138 A, eres maravilloso, siete de mayo

Jesús les contestó: «En verdad, en verdad os digo: me buscáis no porque habéis visto […]

Salmo 126, el Arquitecto que construye sobre roca, seis de abril

Dijo Jesús: Porque él no es un Dios de muertos, sino de vivientes; todos, en […]