Salmo 66, la flor del espinillo, veintiocho de mayo

Señor Dios, ten piedad de mí y bendíceme; haz que Tu rostro brille sobre mi vida para que mis dudas y temores se desvanezcan. Que Tu luz me atraviese de tal manera que quienes me rodean hoy puedan conocer Tus caminos de paz y de justicia a través de mis acciones. Gracias porque sé que bajo Tu cuidado la tierra siempre da su fruto. Que Tu bendición me acompañe y me convierta en un canal de Tu alegría para el mundo. Amén.

Salmo 66, riges y gobiernas, uno de enero

  Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al […]

Salmo 24, veinticinco de julio, ilumina nuestro Camino

Llamándolos Jesús les dijo: (… )No será así entre vosotros: el que quiera ser grande […]

Salmo 66, ¡Bendecid!, diez de diciembre

  En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos una parábola: «Fijaos en la higuera […]

Salmo 66, Bendición y Abundancia, veinticuatro de julio

Jesús siguió diciendo a sus discípulos: bienaventurados vuestros ojos porque ven y vuestros oídos porque […]