Salmo 22, nada me falta, diez de marzo

Salmo 22 nada me falta. Vivimos en la cultura de la «falta»: siempre nos falta dinero, tiempo o reconocimiento. Este salmo empieza con una declaración de guerra contra la insatisfacción: «Nada me falta». Prácticamente, nos invita a practicar la confianza radical. Tener «pies de descanso» en «verdes praderas» significa aprender a desconectar para conectar con Dios. El descanso no es un lujo, es una necesidad espiritual para que Él pueda «reparar nuestras fuerzas».

Salmo 21 C, sin fronteras, nueve de marzo

Jesús levantó los ojos al cielo y oró diciendo: Yo les he dado la gloria […]

Salmo 21 B, no perdáis el ánimo, ocho de marzo

Jesús les dijo: «¿Está permitido en sábado hacer el bien o el mal, salvar una […]

Salmo 21 A, Abandono, siete de marzo

Este Salmo 21 A, Abandono, comienza con el grito de abandono, pero no es un grito de falta de fe, sino de intimidad herida. El salmista se describe como «agua que se derrama» o «cera que se derrite», imágenes perfectas de la depresión y el agotamiento extremo. Lo impresionante es que, a pesar de sentirse como un «gusano», sigue llamando a Dios «Fuerza mía». Nos enseña que el lamento es una forma sagrada de oración: a Dios no le asustan nuestras quejas ni nuestras dudas.

Salmo 22, por años sin término, uno de noviembre

«Se presentaron ante ellas dos hombres con vestidos resplandecientes. Como ellas temiesen e inclinasen el […]

Salmo 22, repara mis fuerzas, veintidós de junio

Jesús le preguntó por tercera vez: «Simón, hijo de Juan, ¿me quieres?». Pedro se entristeció […]

Salmo 22, Nada me Falta, cinco de octubre

Entonces, Juan le dijo: «Maestro, vimos a uno que estaba expulsando a los demonios en […]

Salmo 22, me unges la cabeza, veinticuatro de enero

  En aquel tiempo, Jesús llega a casa con sus discípulos y de nuevo se […]

Salmo 22, todos los días de mi vida, diecinueve de mayo

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Os he hablado de esto para que […]

Salmo 21 C, actuó, dieciocho de mayo

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Este es mí mandamiento: que os améis […]