Salmo 66, la flor del espinillo, veintiocho de mayo

Señor Dios, ten piedad de mí y bendíceme; haz que Tu rostro brille sobre mi vida para que mis dudas y temores se desvanezcan. Que Tu luz me atraviese de tal manera que quienes me rodean hoy puedan conocer Tus caminos de paz y de justicia a través de mis acciones. Gracias porque sé que bajo Tu cuidado la tierra siempre da su fruto. Que Tu bendición me acompañe y me convierta en un canal de Tu alegría para el mundo. Amén.

Salmo 45, el lirio blanco, dos de mayo

Los apóstoles le pidieron a Jesús: «Auméntanos la fe.» Jesús les contestó: «Si tuvierais fe […]

Salmo 39 A, me abriste el oído, veintidós de abril

Pero, apenas José había tomado esta resolución, se le apareció en sueños un ángel del […]

Salmo 26 A, ¿a quién temeré?, catorce de marzo

Salmo 26 A, ¿a quién temeré? El salmista no dice que no hay enemigos, dice que no tienen poder. La clave es la «luz»: el miedo crece en la oscuridad de la incertidumbre, pero cuando Dios ilumina la situación, los monstruos resultan ser sombras. El refugio no es un búnker, es «la casa del Señor» (su presencia).

Salmo 10, sus ojos observan, diecisiete de febrero

Cuando veas injusticias en tu trabajo, en tu familia o en el mundo, no reprimas tu sentimiento. Haz como el salmista: dile a Dios que te parece que está lejos. La fe no es negar la realidad, sino presentar esa realidad ante el Único que puede cambiarla. Al final, el Salmo 10 nos recuerda que Dios es el «Padre de los huérfanos» y que Él escucha el deseo de los humildes.

Salmo 5, por la mañana, diez de febrero

En aquel tiempo, los apóstoles volvieron a reunirse con Jesús, y le contaron todo lo […]

Salmo 26, dos de febrero, fiesta de las candelas

Simeón tomó en brazos  al niño Jesús y bendijo a Dios, diciendo: “Señor, ya puedes […]

Salmo 127, trabajo sencillez, veintinueve de diciembre

Los vecinos quedaron sobrecogidos, y se comentaban todos estos hechos por toda la montaña de […]

Salmo 26 B, oigo en mi corazón, veintisiete de junio

Jesús le contestó: «Marta, Marta, andas inquieta y nerviosa con tantas cosas; sólo una es […]

Salmo 14, las escaleras para entrar en el Templo, seis de junio

EN aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:«Por haberos dicho esto, la tristeza os ha […]