Salmo 40, Señor sáname, veinticuatro de abril

Salmo 40, Señor sáname. Señor, dame un corazón sensible para ver la necesidad de los que me rodean. Enséñame a ser Tu mano para el que sufre, para que cuando yo me sienta débil, pueda experimentar cómo Tú cuidas de mí y transformas mi cansancio en fortaleza. Gracias por Tu lealtad. Amén.

Salmo 115, cumpliré, diecinueve de noviembre

Felipe le dice: «Señor, muéstranos al Padre y nos basta.» Jesús le replica: «Hace tanto […]

Salmo 134 A, ¡Alabad!, veintinueve de abril

Y en esto entró Jesús, se puso en medio y les dijo: «Paz a vosotros.» […]

Salmo 150, Alaba, cuatro de septiembre

En aquel tiempo dijo Jesús «El Reino de los cielos se parecerá a diez doncellas […]

Salmo 115, tenía fe, treinta de junio

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «No deis lo santo a los perros, […]

Salmo 111, brilla una Luz, veinticinco de junio

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: « Cuando ayunéis, no andéis cabizbajos, como […]

Salmo 18 A, Luz a mis ojos, veintisiete de abril

Jesús les dijo: Nadie echa un remiendo de paño sin remojar a un manto pasado; […]

Salmo 17 C, Triunfo sobre los «enemigos», trece de enero

A continuación, el Espíritu  empuja a Jesús al desierto. +++ Comentario largo, pero así lo […]

Salmo 111, Fortaleza y Firmeza, Viernes Santo

Los escribas y los fariseos le traen una mujer sorprendida en adulterio, y, colocándola en […]

Salmo 134 A, Alaba, veintidós de febrero

El salmista, –mirando la historia de su pueblo y la propia biografía personal–, entona un […]