Salmo 22, nada me falta, diez de marzo

Salmo 22 nada me falta. Vivimos en la cultura de la «falta»: siempre nos falta dinero, tiempo o reconocimiento. Este salmo empieza con una declaración de guerra contra la insatisfacción: «Nada me falta». Prácticamente, nos invita a practicar la confianza radical. Tener «pies de descanso» en «verdes praderas» significa aprender a desconectar para conectar con Dios. El descanso no es un lujo, es una necesidad espiritual para que Él pueda «reparar nuestras fuerzas».

Salmo 26, dos de febrero, fiesta de las candelas

Simeón tomó en brazos  al niño Jesús y bendijo a Dios, diciendo: “Señor, ya puedes […]

Salmo 102 C, prontos a la voz de su palabra, nueve de febrero

«En aquel tiempo, dijo Jesús a los judíos:  las obras que el Padre me ha […]

Salmo 102 B, clemencia y ternura, ocho de febrero

En aquel tiempo, Juan, que había oído en la cárcel las obras del Mesías, mandó […]

Salmo 102 A, la juventud del águila, siete de febrero

Entonces Jesús les dijo: Y hasta los cabellos de vuestra cabeza están todos contados. Así que […]

Salmo 59, ¿quién me guiará?, dos de diciembre

Jesús les dijo:»«No juzguéis, para que no seáis juzgados. Porque con el juicio con que […]

Salmo 150, Alaba, cuatro de septiembre

En aquel tiempo dijo Jesús «El Reino de los cielos se parecerá a diez doncellas […]

Salmo 118 C, Soy Peregrino, seis de julio

Dijo Jesús, dirigiéndose al paralítico: «Ponte en pie, coge tu camilla y vete a tu […]

Salmo 104 A, gobierna la tierra, nueve de julio

Y en el camino quedaron purificados. Uno de ellos, al comprobar que estaba curado, volvió atrás […]

Salmo 17 D, en las alturas, catorce de enero

Jesús permaneció en el desierto cuarenta días, siendo tentado por Satanás. Estaba entre los animales […]