Salmo 22, nada me falta, diez de marzo

Salmo 22 nada me falta. Vivimos en la cultura de la «falta»: siempre nos falta dinero, tiempo o reconocimiento. Este salmo empieza con una declaración de guerra contra la insatisfacción: «Nada me falta». Prácticamente, nos invita a practicar la confianza radical. Tener «pies de descanso» en «verdes praderas» significa aprender a desconectar para conectar con Dios. El descanso no es un lujo, es una necesidad espiritual para que Él pueda «reparar nuestras fuerzas».

Salmo 90, ha dado órdenes, siete de octubre

Jesús  les preguntó:«Y vosotros, ¿quién decís que soy yo?». +++ ¿Cómo te ha ido la […]

Salmo 79, No nos Alejaremos, veintiuno de septiembre

En aquel tiempo, Jesús iba caminando de ciudad en ciudad y de pueblo en pueblo, […]

Salmo 68 B, acércate, uno de septiembre

Jesús dijo a la multitud y a sus discípulos: «Los escribas y fariseos ocupan la […]

Salmo 118 M, ¿quién te instruye?, treinta de abril

Jesús hizo un látigo de cuerdas y los echó a todos del Templo, (…) y […]