Señor Dios, Tú eres grande y temible ante la soberbia del mundo, pero eres refugio y salvación para los limpios de corazón. Te pido que hoy te pongas en pie en mi favor y defiendas mi causa ante cualquier situación que intente oprimirme o quitarme la paz. Que incluso las dificultades y la cólera del entorno se transformen en una oportunidad para alabarte. Ayúdame a cumplir mis promesas y a vivir con la seguridad de que Tú gobiernas con justicia sobre todos los reyes de la tierra. Amén.
