Salmo 17 VI, canto agradecido, dos de marzo

  Tomando Juan la palabra, dijo: «Maestro, hemos visto a uno que expulsaba demonios en […]

Salmo 17 III, asalto la muralla, veintisiete de febrero

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Vosotros sois la luz del mundo. No […]

Salmo 16 A, prueba de fuego, veinticuatro de febrero

Salmo 16 A, Vivimos en la era de la imagen pública, donde nos importa más «parecer» que «ser». Este salmo nos invita a la coherencia radical.
Prácticamente, nos pide que nuestras palabras en público coincidan con nuestros pensamientos en privado. Es un llamado a caminar con paso firme por la senda de los valores, incluso cuando el camino se pone difícil o nos sentimos juzgados injustamente.

Salmo 15, el sendero de la vida, veintidós de febrero

A menudo buscamos la felicidad en «copas ajenas» o ídolos modernos (el éxito, la opinión de los demás, el consumo). El salmo 15 nos invita a un ejercicio de prioridades. Si Dios es el centro, el resto de las piezas del rompecabezas de nuestra vida (familia, trabajo, salud) encuentran su lugar.

Salmo 9 A, confiarán en Ti, quince de febrero

A veces nos enfocamos tanto en pedir, que nos olvidamos de agradecer. La práctica de hoy es la «contabilidad de la gracia»: haz una lista de las veces que Dios te ha librado de una situación difícil. El Salmo 9 nos invita a ser narradores de las victorias de Dios en nuestra propia vida para dar esperanza a otros.

Salmo 7 A, examinas corazón y entrañas, doce de febrero

En aquel tiempo, estaba Jesús hablando a la gente, les dijo: (…) « Y, extendiendo […]

Salmo 6, en el lecho, once de febrero

Si estás pasando por una enfermedad, un agotamiento extremo (burnout) o una crisis de tristeza, este es tu salmo. No finjas estar bien ante Dios. Él no se asusta de tus lágrimas; de hecho, el salmo dice que Él escucha el sonido de nuestro llanto. Hoy, permítete ser débil ante el Señor para que Él sea tu fortaleza

Salmo 4, en el silencio de vuestro lecho, nueve de febrero

Se puso en pie, increpó al viento y dijo al mar: «¡Silencio, enmudece!». El viento […]

Salmo 150, ¡Aleluya final!, cinco de febrero

Había una mujer que padecía flujos de sangre desde hacía doce años. Había sufrido mucho […]

Salmo 140, incienso que sube, veinticuatro de enero

Salmo 140 una oración de vigilancia interior. No solo pide ser protegido del mal exterior, sino —con mayor profundidad— del mal que puede nacer dentro: la palabra descontrolada, el corazón inclinado, la complicidad silenciosa.