Salmo 8, eres maravilloso, catorce de febrero

En los días en que te sientas insignificante o abrumado por tus fallos, lee el Salmo 8. Nos recuerda que nuestro valor no viene de lo que hacemos o de lo que tenemos, sino de Quién nos pensó. Trata hoy a los demás (y a ti mismo) con esa dignidad: como alguien por quien Dios tiene un cuidado especial.

Salmo 8, cuando contemplo el cielo, veinticinco de abril

Después Jesús se apareció en figura de otro a dos de ellos que iban caminando […]

Salmo 8, veintiocho de julio, cuando contemplo

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: « Mirad los pájaros del cielo: no […]

Cada día cinco de julio, salmo 8, en el centro el ser humano

Dice la Biblia, y dice bien, “No tomarás el nombre de Dios en vano”. Hay […]