Salmo 142, sáname, veintiséis de enero

Este salmo es la oración del agotamiento confiado. El orante reconoce su fragilidad sin máscaras: no se justifica, no se defiende, se entrega a la fidelidad y a la justicia de Dios.

La oscuridad es real: persecución, tiniebla, sequedad interior. Pero en medio de todo surge un gesto decisivo: recordar. La memoria de las obras de Dios se convierte en fuente cuando el corazón está reseco.

Salmo 141, indícame el Camino, veinticinco de enero

Este salmo es la oración de la soledad extrema. El orante no disimula: está cansado, rodeado de trampas, sin apoyos humanos. Mira a un lado y a otro… y no hay nadie.

Pero en ese vacío emerge una confesión decisiva: “Tú eres mi refugio”

Salmo 139, líbrame del malvado, veintitrés de enero

Este salmo es una oración de protección en medio del conflicto. No idealiza la realidad: nombra la violencia, la mentira, la intriga, el abuso del poder y de la palabra.

El orante no responde con venganza, sino con confianza radical: “Tú eres mi Dios”. Dios aparece como escudo, fuerza y justicia, especialmente para el humilde y el pobre.

Salmo 25, en tu Presencia, ocho de octubre

Jesús les dijo: «No tienen necesidad de médico los sanos, sino los enfermos. Andad, aprended […]

Salmo 17 III, alumbras mis tinieblas, veinticinco de septiembre

Otra vez Jesús les habló, diciendo: Yo soy la luz del mundo; el que me […]

Salmo 17 II, un lugar espacioso, veinticuatro de septiembre

Enseguida Jesús extendió la mano, lo agarró y le dijo: – Que poca fe, ¿por […]

Salmo 17 I, tú eres mi fortaleza, veintitrés de septiembre

Pedro bajó de la barca y echó andar sobre el agua acercándose a Jesús. Pero […]

Salmo 16 B, la niña de tus ojos, veintidós de septiembre

Dijo Jesús a sus discípulos: «Yo les doy vida eterna, y no perecerán jamás, ni […]

Salmo 12, dame luz, diecisiete de septiembre

Jesús dijo a sus discípulos:La lámpara del cuerpo es el ojo; así que, si tu […]

Salmo 6, por tu misericordia, diez de septiembre

Entonces Jesús les dijo: ««Venid a mí todos los que estáis fatigados y sobrecargados, y […]