Salmo 49 B, el romero, ocho de mayo

Señor, reconozco que todo lo que tengo es Tuyo. No quiero ofrecerte ritos vacíos, sino una vida que te reconozca en todo momento. En el día del peligro, te invocaré con confianza, y en la alegría, te daré gracias. Que mi sacrificio de hoy sea simplemente amarte y servirte en los demás. Amén.

Salmo 13, la asamblea de los humildes, veinte de febrero

Y llamándolos, Jesús les dijo: « el que quiera ser grande entre vosotros, que sea […]

Salmo 118 XX, una mirada, trece de diciembre

Jesús contestó: «Tened fe en Dios. Os aseguro que si uno dice a este monte: […]

Salmo 118 D, ¿en quién confías?, veintiséis de noviembre

Jesús dijo a sus discípulos: Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis […]

Salmo 118 C, soy peregrino, veinticinco de noviembre

  Entonces Jesús dijo a sus discípulos: bienaventurados vuestros ojos, porque ven; y vuestros oídos, […]

Salmo 118 B, el joven que limpiaba senderos, veinticuatro de noviembre

Jesús se retiró a una montaña para orar, y pasó toda la noche en oración […]

Salmo 100, con rectitud de corazón, veinte de octubre

El que da en abundancia, recibe más de lo que dio; pero el que es […]

Salmo 118 VII (Z) Esperanza Consuelo, catorce de marzo

EN aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Cuando venga en su gloria el Hijo […]

Salmo 118 III G, soy peregrino en la tierra, diez de marzo

Sucedió que un sábado Jesús atravesaba un sembrado, y sus discípulos, mientras caminaban, iban arrancando […]

Salmo 13, Adonai observa, dieciocho de septiembre

Jesús dijo a sus discípulos: «No les tengáis miedo, porque no hay nada tan oculto […]