Miguel y sus Ángeles combatieron con el Dragón

Día Octavo: La abrió los ojos

Invocación inicial

Pedimos protección del lugar y de nuestra persona al ángel de la guarda, a nuestro ángel personal. Oración del Padrenuestro y el Avemaría

Luego puedes decir:

Ven Espíritu Santo ilumina mi mente, da calor a mi corazón para que entienda los mensajes de los ángeles, para que pueda escuchar la voz de los ángeles de Miguel en mi corazón y tenga la fuerza necesaria para ponerlos en práctica. Amén

Día 9 tomado del libro del Apocalipsis
No Prevalecieron

Una gran señal apareció en el cielo: una Mujer, vestida del sol, con la luna bajo sus pies, y una corona de doce estrellas sobre su cabeza; está encinta, y grita con los dolores del parto y con el tormento de dar a luz.

Y apareció otra señal en el cielo: un gran Dragón rojo, con siete cabezas y diez cuernos, y sobre sus cabezas siete diademas.

Su cola arrastra la tercera parte de las estrellas del cielo y las precipitó sobre la tierra. El Dragón se detuvo delante de la Mujer que iba a dar a luz, para devorar a su Hijo en cuanto lo diera a luz.

La mujer dio a luz un Hijo varón, el que ha de regir a todas las naciones con cetro de hierro; y su hijo fue arrebatado hasta Dios y hasta su trono.

Y la mujer huyó al desierto, donde tiene un lugar preparado por Dios para ser allí alimentada 1.260 días. Entonces se entabló una batalla en el cielo: Miguel y sus Ángeles combatieron con el Dragón. También el Dragón y sus Ángeles combatieron, pero no prevalecieron y no hubo ya en el cielo lugar para ellos.

Y fue arrojado el gran Dragón, la Serpiente antigua, el llamado Diablo y Satanás, el seductor del mundo entero; fue arrojado a la tierra y sus Ángeles fueron arrojados con él.»

Reflexión:

¿Ves como pelean los seres angélicos, Miguel y el dragón?
El ser humano es un guerrero, un soldado, un ser para la lucha. Pero, con frecuencia miramos al otro, al vecino, al compañero de trabajo que me envidia y que quiere mi puesto, miramos al de al lado, lo mucho que tiene, al político, al jefe.., peleamos por tener razón, por tener y ser más que el otro, nos enseñaron a “hay que ser competitivos”, “el pez grande se come al pequeño”. Esos no son tus verdaderos enemigos
El ser humano es un guerrero, un soldado, un ser para la lucha. Pero, tus enemigos están dentro de ti. Es en el interior de cada uno donde está la clave de la victoria, donde está la “la madre de todas las guerras y batallas”. Este es el verdadero combate. En tu corazón, en su mente. Cuando se enfrentan y no se armonizan el corazón y la mente. Entre tus emociones y deseos contra la razón…, un campo de batalla sin igual.
Ahí es donde empieza y termina la verdadera guerra.
¿En qué bando quieres estar? ¿Qué decisiones tomas?
Mente y corazón alineados bajo la luz, bajo el escudo de Miguel pocas derrotas sufres. Pero, ¡ojo!, los enemigos son poderosos, he aquí algunos, avaricia, codicia, egoísmo, envidia, soberbia, maledicencia… y hay otros muchos.
“No prevalecieron”. Guarda esto en tu corazón: El Mal nunca prevalece.

Tiempo de silencio y diálogo con el arcángel Miguel y sus ángeles.

Oración al arcángel Miguel y a sus ángeles:

Oración final

Arcángel Miguel, que luchas para que se haga justicia, envía a tus santos ángeles para que me acompañen en todos mis caminos. Aparta de mí la maldad y la oscuridad, que mi vida sea guiada por la Luz. Que todos los obstáculos que encuentre sean vencidos en el Nombre de Jesús. Que el bien y la bondad triunfen siempre en mi vida. Que los ángeles de la oscuridad no me vean, ni me escuchen, ni me encuentren, que pase desapercibido para ellos. Que tu espada de Luz corte toda palabra, obra, pensamiento o deseo de ira y violencia. Que tu espada de Luz me ayude a discernir y nunca confunda los caminos para que elija libremente el Camino de la Verdad y la Vida. Por Cristo, Maestro y Guía. Amén.

Invocación final:

Agradezco a mi ángel de la guarda su compañía y su protección del lugar, de mi energía durante este diálogo con Miguel y sus ángeles.

Recito la misma oración que hacen millones de personas al arcángel Miguel: Oración de León XIII:
Miguel Arcángel, defiéndenos en la lucha. Sé nuestro amparo contra la perversidad y acechanzas del demonio. Que Dios manifieste sobre él su poder, es nuestra humilde súplica. Y tú, oh Príncipe de la Milicia Celestial, con el poder que Dios te ha conferido, arroja al infierno a Satanás, y a los demás espíritus malignos que vagan por el mundo para la perdición de las almas. Amén.

Termino con el Padrenuestro y el Avemaría.

Como último día de la Novena agradecido-a por el acompañamiento del arcángel Miguel y sus ángeles te invito a que recites el Salmo 90, haciendo clic aquí.

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