Cada día de la novena puedes comenzar  y terminar de esta forma:
Oh Dios, por intercesión del Arcángel Gabriel y sus ángeles, ilumina mi mente y mi corazón para discernir y ver la realidad. Amén.

Recita las palabras que dijo por primera vez el arcángel Gabriel a María, la madre de Jesús: Ave María, llena de Gracia, el Señor está contigo. Bendita eres entre todas las mujeres y bendito el fruto de tu vientre, Jesús. Amén

Día 8: Lucas 2,9-29:
El ángel y los pastores de Belén

Un ángel del Señor se les presentó. La gloria del Señor los cercó de resplandor y ellos se aterrorizaron. El ángel les dijo: —No temáis. Mirad, os doy una Buena Noticia, una gran alegría para todo el pueblo: Hoy os ha nacido en la Ciudad de David el Salvador, el Mesías y Señor. Esto os servirá de señal: encontraréis un niño envuelto en pañales y acostado en un pesebre. Al instante se junto al ángel una multitud del ejército celeste, que alababan a Dios diciendo:  —¡Gloria a Dios en lo alto y en la tierra paz a los hombres que él ama! 
Cuando los ángeles se marcharon al cielo, los pastores se decían: —Crucemos hacia Belén, a ver lo que ha sucedido y nos ha comunicado el Señor. Fueron aprisa y encontraron a María, a José y al niño acostado en el pesebre.  Al verlo, les contaron lo que les habían dicho del niño. Y todos los que lo oyeron se asombraban de lo que contaban los pastores.  Pero María lo conservaba y meditaba todo en su corazón.
Los pastores se volvieron glorificando y alabando a Dios por todo lo que habían oído y visto; tal como se lo habían anunciado.
Al octavo día, al tiempo de circuncidarlo, le pusieron por nombre Jesús, como lo había llamado el ángel antes de que fuera concebido. Y, cuando llegó el día de su purificación,  de acuerdo con la ley de Moisés, lo llevaron a Jerusalén para presentárselo al Señor, como manda la ley del Señor: Todo primogénito varón será consagrado al Señor;  y para hacer la ofrenda que manda la ley del Señor: un par de tórtolas o dos pichones.
Había en Jerusalén un hombre llamado Simeón, hombre honrado y piadoso, que esperaba la liberación de Israel y se guiaba por el Espíritu Santo. Le había comunicado el Espíritu Santo que no moriría sin antes haber visto al Mesías del Señor. [27] Movido por el mismo Espíritu, se dirigió al templo. Cuando los padres introducían al niño Jesús para cumplir con él lo mandado en la ley, Simeón lo tomó en brazos y bendijo a Dios.

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Reflexión: Los mensajes de la lectura de hoy son claros. Podemos destacar dos, la cercanía de los ángeles, en este caso de Gabriel y sus huestes, dejan dos actitudes que merecen la pena destacar: No temáis. Con ellos al lado el miedo se evapora. Segundo: traen noticias agradables positivas: «Os doy una Buena Noticia». Y, ¿cuál es esa Buena Noticia? Una Gran Alegría.

Minutos de silencio y de diálogo con Dios.

Ahora puedes hacer las oraciones del principio:
Di tres veces:
Oh Dios, por intercesión del Arcángel Gabriel y sus ángeles, ilumina mi mente y mi corazón para discernir y ver la realidad. Amén.

Recita las palabras que dijo por primera vez el arcángel Gabriel a María, la madre de Jesús: Ave María, llena de Gracia, el Señor está contigo. Bendita eres entre todas las mujeres y bendito el fruto de tu vientre, Jesús. Amén

ORACIÓN FINAL

Oh Dios, Padre, llamo a las puertas de tu co- razón con la confianza de hijo, recordando y re- conociendo que tu arcángel Gabriel anunció a María que iba a ser la Madre de Jesús. Ilumina mi inteligencia, ayúdame a reconocer los mensajes que tú nos envías desde el cielo por medio de los ángeles y de otros intermediarios.Dame la fuerza para llevarlos a cabo en la vida cotidiana sin miedo y con alegría. Háblame a través de los sueños, enséñame a discernir los mensajes. Concédeme por intercesión del Arcángel Gabriel y de sus ángeles, si es para bien (puede pedirse alguna gracia o lo que consideres oportuno). Por Jesucristo tu Hijo que es Dios y hombre. Amén.

Esta novena está basada en el libro Tomado del libro, G. MEIRIÑO FERNÁNDEZ, Cómo se hace una Novena. Una visita al Cielo, De Oriente a Occidente, 2014, pp. 98-102; ISBN 978-987-1621-16-3

Para el día noveno y último de la Novena …Sigue leyendo

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