Sirirí viente negro, maravillado mirando en la laguna Oca, Formosa, imagen de Mariposa Silenciosa

En aquel tiempo Jesús se dirigió a sus discípulos. Por eso os digo: «Mirad las aves del cielo: no siembran, ni cosechan, ni recogen en graneros; y vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No valéis vosotros más que ellas?»

🛡️ Salmo 103 (C) | : «El Aliento de Vida y el Soplo que Recrea»

Seguimos con este maravilloso salmo. Dios es abundancia y generosidad.
Los hijos de Dios son (deberíamos al menos serlo) abundancia y generosidad.
Recuerda, los hijos de Dios, son generosos. Generosidad, abundancia  y sabiduría van de la mano.

El salmista contempla el inmenso océano —símbolo ancestral del caos y de lo incontrolable— y lo redefine como un espacio doméstico y armónico donde incluso el Leviatán, el temible monstruo de los abismos, es visto como una criatura que «retoza» bajo la mirada del Creador.

Este pasaje es, en esencia, el gran himno al aliento de vida (Ruaj): un recordatorio de que la existencia entera es un fluir constante que depende, segundo a segundo, de la respiración divina.

🗣️ Herramientas 

Jaculatoria: «Envías tu aliento, y los creas, y repueblas la faz de la tierra. ¡Cuántas son tus obras, Señor-Adonai, y todas las hiciste con sabiduría!»

Reto del día: «La Respiración del Espíritu». Hoy, antes de empezar el día, detente por sesenta segundos, vacía tus pulmones y realiza tres respiraciones profundas y conscientes. Mientras inhalas, repite mentalmente la jaculatoria del salmo, visualizando cómo el soplo de Dios renueva tus células, tus ideas y tu paz, despejando cualquier sombra de duda. 🙏

Escúchalo:

✍️ ¡El mismo aliento que sostiene al universo renueva hoy tus fuerzas! ☀️🌊✨. ¡Sintonizá hoy con esa fuerza! 🙌❤️🌅Bendiciones,  hasta mañana.

Salmo 103 C

¡Cuántas son tus obras, Señor-Adonai,
y todas las hiciste con sabiduría!;
la tierra está llena de tus creaturas.

Ahí está el mar: ancho y dilatado,
en él bullen, sin número,
animales pequeños y grandes;
lo surcan las naves, y el Leviatán
que modelaste para que retoce.

Todos ellos aguardan
a que les eches comida a su tiempo:
s la echas, y la atrapan;
abres tu manto y se sacian de bienes;

escondes tu rostro, y se espantan;
les retiras el aliento, y expiran
y vuelven a ser polvo;
envías tu aliento, y los creas,
y repueblas la faz de la tierra.

***

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One thought on “Salmo 103 C, con sabiduría, veintinueve de julio”

  1. Generosidad…
    El Mundo necesita mas de esa actitud, – compartir sin esperar nada a cambio… –
    GRACIAS SEÑOR!!! por tu Infinita Generosidad!

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