
Introducción
Qué tal están amigos de la Semilla de la Semana. Desde un rincón mágico en Viveiro, en la provincia de Lugo, con el susurro del Mar Cantábrico y la brisa fresca bajo la sombra de un árbol, Gumersindo comparte una pequeña reflexión en la que te invita a abrir los ojos, el corazón y los sentidos para vivir con plena consciencia, al menos, en estos próximos siete días.
Una pausa bajo el árbol
Con un poquito de viento, de brisa del mar, debajo de un árbol que hace una sombra natural, mirando al mar Cantábrico desde Viveiro en la provincia de Lugo.
Pensaba qué decirles para que tuvieran en cuenta estos siete días, ante esta maravilla de la naturaleza, ante esta maravilla de mar, de paisaje, de tranquilidad, incluso de viento y de, también, ese fresquito que nos da el viento.
Abrir los ojos a la consciencia
Digo, ¿qué hacer?: ¡Mirar!, ¡Descubrir estas cosas nuevas! Y, en realidad, no es descubrir, en realidad, no es buscar lo nuevo o descubrir lo nuevo; sino es intentar abrir los ojos y ser conscientes por dónde uno se mueve, por dónde uno pisa, por dónde uno mira; hacia ¡perdón! hacia dónde uno mira. ¿Qué es lo que escucha?, ¿qué es lo que huele?, ¿qué es lo que sientes? Porque si no pasamos por el mundo sin darnos cuenta de qué hacemos aquí, para qué vivimos.
Parte de la esencia de descubrir nuestra misión es esa palabra mágica: ¡ser conscientes!
Preguntas para reflexionar
Conscientes ¿de qué?
- ¿Dónde estamos?
- ¿Qué decimos?
- ¿Qué hacemos?
- ¿Qué pensamos?
- ¿Cómo lo hacemos?
- ¿Cómo lo decimos?
- ¿Qué queremos para nuestra vida?
- ¿Qué queremos para la existencia de todos los que están a nuestro lado y nos rodean?
La belleza que nos rodea
Rodeados de mar, rodeados de montañas, rodeados de viento, rodeados de luz, de muchas flores que han echado vida y color; y algunas incluso también un poquito de olor; te propongo esto para los siete días próximos que nos quedan hasta que nos veamos en la siguiente semilla de la semana:
¡Sé consciente de lo que haces! ¡Vive con intensidad cada momento! Y no olvides: la vida es bella.
Conclusión
Te animo a que vivas con intensidad cada momento, siendo consciente de tus pasos, tus pensamientos y tus emociones. Descubre la belleza en lo cotidiano y recuerda que, aunque sencilla, la vida es un regalo maravilloso.
¡Paz y bien, paz y alegría! Nos vemos dentro de siete días.
