Mirando el Infinito a través del río Paraná y el Atardecer, imagen de Esteban Verellén


En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
– «La paz os dejo, mi paz os doy; no os la doy yo como la da el mundo. Que no tiemble vuestro corazón ni se acobarde

Salmo 119: Permanecer en Paz en medio del ruido y la mentira

¡Genial! Viene como anillo al dedo a algunas circunstancias de hoy y siempre. ¿Tú qué apuestas por la Paz o por la Guerra?
¿Apuestas por la Paz? Pues haz lo que pide el salmo, ¿tu lengua?, ¿tus pensamientos?, ¿tus labios?
¿¡Demasiado cerca de los que aman o de los que odian la PAZ?

El salmo habla de los ENEMIGOS DE LA PAZ, los peores son estos; lengua malvada, labio mentiroso, lengua embustera…

Es decir, en medio de un entorno saturado de chismes, «dimes y diretes», bulos y discusiones estériles en redes sociales y en la calle, este salmo retrata la fatiga de quien intenta vivir con honestidad entre la hostilidad.

El salmista se siente desubicado, como un extranjero entre gente que prefiere el conflicto a la reconciliación.

Hoy la verdadera valentía no consiste en alzar más la voz o responder con la misma agresividad, sino en mantener el corazón pacificado y no ceder a la tentación del engaño ni del odio. Dios escucha el clamor silencioso de quien decide ser puente en lugar de muro.
Dice el libro de los Proverbios: La riqueza que amasa la lengua embustera se esfuma como el humo y  es  una trampa mortal.

 Jaculatoria «Señor, líbrame del labio mentiroso»
o también: Yo, ¡cómo proclamo la PAZ!

Reto del día Hoy, ante una crítica, provocación o discusión en tu entorno laboral, familiar o digital, frena el impulso de responder con dureza; elige responder con calma o guardar un silencio constructivo para sembrar paz. ¡Siembra hoy, la Semilla de la Paz y la Concordia en tu entorno! ¿Aceptas el Reto?

 ¡Un abrazo en la fe!

Que la verdad y la Paz de Dios guíe hoy tus palabras y seas un auténtico artesano de la paz.

Hasta mañana, bendiciones.
Escúchalo:

Salmo 119

En mi angustia clamé al Señor
y él me respondió.
Señor, líbrame del labio mentiroso,
de la lengua embustera.

¿Qué te dará y qué te añadirá,
lengua embustera?

Flechas de arquero afiladas
y brasas de retama.

¡Ay de mí, emigrado cerca de Masac,
acampado junto a las tiendas de Cadar!

Habito demasiado cerca
de quien odia la paz.

Yo, ¡cómo proclamo la paz!
¡y ellos prefieren la guerra!

***

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Desde la India el Hno John Martin Sahajananda nos ofrece un Camino para la PAZ,

¿Cómo establecer la Paz en el Mundo?

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