Después del Camino, descanso y meditación, imagen de Marisa Kapucian

✝️ «Y sabed que yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo» (Mateo 28, 20).
✝️ «Vosotros valéis más que muchos gorriones» (Lucas 12, 7).

Salmo 138 B (139 B) — Te doy gracias, porque me has escogido portentosamente 🌿
(En este tramo del Salmo 138, el orante contempla con asombro el misterio de la creación personal: cómo Dios nos teje en lo oculto, conoce el número de nuestros días y nos guía con sus designios insondables).

Ayer, dábamos gracias a Dios por su mirada cariñosa y cercana, hoy nos seguimos acercando a este Yahvé Dios, presente en tu historia, diciendo: «Señor, mírame si mi camino se desvía».
Revisa a la luz de Dios, los caminos que recorres, las metas que te propones, los medios que eliges…, y pídele al Señor que te mire, pero que tu (mi) camino nunca se desvíe.

Si tienes la tentación de huir, de esconderte o de refugiarte en la soledad cuando las cosas se complican. El salmista descubre con asombro que la presencia de Dios trasciende cualquier distancia geográfica o estado de ánimo. Si subimos al cielo o bajamos al abismo, si volamos hasta el confín del mar o si la tiniebla pretende cubrirnos, allí su mano nos guía y su diestra nos sostiene.

Jaculatoria 📿 «Señor, sondéame y conoce mi corazón; guíame por el camino eterno»

Reto del día 🎯 Hoy, agradece expresamente a Dios el don de tu vida tal como es. Haz una pausa para reconocer que eres una obra admirable de sus manos y pide luz para corregir cualquier actitud que te aleje de su camino. ¡Eres único e irrepetible, porque tienes miedo! 🎯, ¿aceptas el Reto?

🙏  ¡Que tengas una jornada bendecida!
Que la certeza de ser una creación amada y pensada por Dios reconforte hoy tu corazón y guíe cada una de tus decisiones.

Bendiciones.

Día de Francisco de Asís:

Fiesta de San Francisco de Asís 4 de octubre

Salmo 138 B

Te doy gracias,
porque me has escogido portentosamente,
porque son admirables tus obras;
conocías hasta el fondo de mi alma,
no desconocías mis huesos.

Cuando, en lo oculto, me iba formando,
y entretejiendo en lo profundo de la tierra,
tus ojos veían mis acciones,
se escribían todas en tu libro;
calculados estaban mis días
antes que llegase el primero.

¡Qué incomparables encuentro tus designios,
Dios mío, qué inmenso es su conjunto!
Si me pongo a contarlos, son más que arena;
si los doy por terminados, aún me quedas tú.

Señor, sondéame y conoce mi corazón,
ponme a prueba y conoce mis sentimientos,
mira si mi camino se desvía,
guíame por el camino eterno.

***

¿Ya conoces nuestro canal de YouTube? ¡Suscríbete

Quizás te interese también,

La vida de Francisco de Asís

En Asís la ciudad de San Francisco de Asís, con Fray Cornelio. ¿Cómo nacieron los franciscanos en Asís?

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *