
En aquel tiempo, designó el Señor otros setenta y dos, y los mandó delante de él, de dos en dos, a todos los pueblos y lugares adonde pensaba ir él. Y les decía: «(…) Cuando entréis en una casa, decid primero: “Paz a esta casa”. Y si allí hay gente de paz, descansará sobre ellos vuestra paz; si no, volverá a vosotros.
Salmo 67 ( C): «El Cortejo de la Victoria y la Fuerza de su Pueblo»
El pueblo de Israel, guiado por Jhavé Dios, llega a su meta, después de vencer a los enemigos y de pasar la prueba del desierto, se asienta en la Tierra Prometida.
El séquito del rey llega a Sión el monte Santo, el Lugar donde vive Dios. Ahí empiezan las fiestas y las danzas. El monte Sión, la ciudad Santa, el Templo, insisto, donde vive Dios, es lugar de Alegría, de Algazara, Gozo desbordante…
Este cierre del salmo es pura celebración litúrgica: una gran procesión («aparece tu cortejo, ¡oh Dios!») donde los cantores van al frente, los músicos detrás, y en el centro se desborda la alegría del pueblo.
Empezamos el mes con un recordatorio de victoria. A veces nos movemos por la vida como si estuviéramos derrotados, asustados por los «toros» y «novillos» de los problemas cotidianos o las presiones del entorno. El salmo te invita a sumarte al cortejo de la alegría.
🗣️ Herramientas
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Jaculatoria: «¡Oh Dios!, despliega Tu poder que actúa en favor nuestro.»
o también Decreto: Reyes de la tierra, cantad a Dios, tocad para el Señor (Adonai). -
Reto del día: «La Marcha de la Confianza». Hoy realiza tus tareas habituales con una actitud de victoria interior. El reto es: Nada de quejas, ni tuyas ni de nadie; nada de prisas te quiten la paz. Si te encuentras con tu «fiera del cañaveral), respira hondo, repite la jaculatoria y responde con firmeza y tranquilidad.
Lee o escucha:
Hasta mañana Paz y Bien.
Salmo 67 C
Aparece tu cortejo, ¡oh Dios!
el cortejo de mi Dios, de mi Rey,
hacia el santuario.
Al frente marchan los cantores;
los últimos, los tocadores de arpa;
en medio las muchachas van tocando panderos.
«En el bullicio de la fiesta bendecid a Dios,
al Señor, estirpe de Israel.»
Va delante Benjamín, el más pequeño;
los príncipes de Judá con sus tropeles;
los príncipes de Zabulón,
los príncipes de Neftalí.
¡Oh Dios!, despliega tu poder,
tu poder, ¡oh Dios!, que actúa en favor nuestro.
A tu templo de Jerusalén
traigan los reyes su tributo.
Reprime a la Fiera del Cañaveral,
al tropel de los toros,
a los Novillos de los pueblos.
Que se rindan con lingotes de plata:
dispersa las naciones belicosas.
Lleguen los magnates de Egipto,
Etiopía extienda sus manos a Dios.
Reyes de la tierra, cantad a Dios,
tocad para el Señor,
que avanza por los cielos,
los cielos antiquísimos,
que lanza su voz, su voz poderosa:
«Reconoced el poder de Dios.»
Sobre Israel resplandece su majestad,
y su poder sobre las nubes.
Desde el santuario Dios impone reverencia:
es el Dios de Israel
quien da fuerza y poder a su pueblo.
¡Dios sea bendito!
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Gracias Rocío Paz y Bien
Feliz Aniversario a GICEM, a toda la organización y a su maravilloso grupo de personas que la componen. Gracias por acercarnos el don del aprendizaje constante y el camino de la Paz y el Bien. Gran Abrazo. Paz, Alegría y Bien.