
En aquel tiempo, Jesús tomó la palabra y dijo: «Tomad mi yugo sobre vosotros y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón, y encontraréis descanso para vuestras almas. Porque mi yugo es llevadero y mi carga ligera».
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Me llega el agua al cuello…, dice el salmista. ¿Has tenido alguna vez esa sensación?
Enfermedad, muerte, dolor, abandono y desprecio hasta de la familia…, es comprensible que te sientas desamparado, abandonado…, es humano…, las emociones negativas dejan el agua al cuello.
Pero aún hay más imágenes asfixiantes: «me estoy hundiendo en un cieno profundo donde no puedo hacer pie». El salmista describe una crisis total donde se juntan el agotamiento físico («estoy agotado de gritar, tengo ronca la garganta») con la injusticia social («me odian sin razón») y el rechazo de los suyos («soy un extraño para mis hermanos»).
La Respuesta del salmista: Dios te escucha, Dios está atento, Dios no está lejos…
Nos unimos en oración a todas aquellas personas que se sientan así para que puedan salir de ese estado en paz, fortalecidos.
🗣️ Herramientas
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Jaculatoria: «Dios mío, sálvame, que me llega el agua al cuello; ven de prisa en mi auxilio.»
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Reto del día: «No perder la Esperanza y la Ilusión». Hoy, recuerda un momento angustiante de tu vida y cómo saliste de él. Acepta y aprende de esa vivencia. Haz una oración por las personas, -por alguna que conozcas personalmentes– que no pueden salir del «cieno» en que están metidos
Lee escucha:
Feliz día. Hasta mañana. Bendiciones.
📱 ¡Aunque sientas que te hundes, Dios te sostiene! Recuerda las palabras de Jesús: Mi yugo es suave y mi carga ligera 🌊🛡️✨
Salmo 68 A
Dios mío, sálvame,
que me llega el agua al cuello:
me estoy hundiendo en un cieno profundo
y no puedo hacer pie;
he entrado en la hondura del agua,
me arrastra la corriente.
Estoy agotado de gritar,
tengo ronca la garganta;
se me nublan los ojos
de tanto aguardar a mi Dios.
Más que los cabellos de mi cabeza
son los que me odian sin razón;
más duros que mis huesos,
los que me atacan injustamente.
¿Es que voy a devolver
lo que no he robado?
Dios mío, tú conoces mi ignorancia,
no se te ocultan mis delitos.
Que por mi causa no queden defraudados
los que esperan en ti, Señor de los ejércitos.
Que por mi causa no se avergüencen
los que te buscan, Dios de Israel.
Por ti he aguantado afrentas,
la vergüenza cubrió mi rostro.
Soy un extraño para mis hermanos,
un extraño para los hijos de mi madre;
porque me devora el celo de tu templo,
y las afrentas con que te afrentan caen sobre mí.
Cuando me aflijo con ayunos, se burlan de mí;
cuando me visto de saco, se ríen de mí;
sentados a la puerta murmuran,
mientras beben vino me cantan burlas.
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Es un Salmo q Reconforta.Que acompaña nuestra desolacion…Aqui ,cuando nos sentimos solos y no encontramos la salida,la puerta q siempre esta en alguna parte y no la vemos, es cuando le pedimos a Dios nos tome de las manos..y nos arrastre fuera del agua de la confusion!!! Muchas veces,sumergidos en aguas profundas y oscuras,por las emociones,nos debatimos en querer salir y no poder..Esta la presencia de Dios en este proceso:solo EL NOS ESTIRA DE LAS MANOS Y NOS RESCATA!!