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Invocación inicial

Pedimos protección del lugar y de nuestra persona al ángel de la guarda, a nuestro ángel personal. Oración del Padrenuestro y el Avemaría

Luego puedes decir:

Ven Espíritu Santo ilumina mi mente da calor a mi corazón para que entienda los mensajes de los ángeles, para que pueda escuchar la voz de los ángeles de Uriel en mi corazón y tenga la fuerza necesaria para ponerlos en práctica. Amén

Lectura: «Jesús dijo: «He venido a traer fuego a la tierra y ¡cuánto desearía que ya estuviera ardiendo!»

Reflexión en silencio habla con el arcángel Uriel y sus ángeles. Deja que hable y escuche tu corazón. Puedes hacerlo teniendo presente que Uriel es Fuego. El Fuego quema, purifica, restaña heridas. El Fuego quema. Piensa si hay algo que quieras quemar en tu vida, en tu mente, en tu corazón. Fuego que purifique. Piensa en ese fuego Es sol para ti, para tu mente, para las situaciones de tu vida, para el planeta tierra, para tu familia…, para lo que tu corazón te dicte.

Oración al arcángel Uriel y a sus ángeles:

Arcángel Uriel, Luz y Fuego de la Divinidad, acepto la misión que he venido a cumplir a este planeta tierra, acepto el camino que debo recorrer, muéstrame con tu luz, los senderos que he de recorrer, que nunca me falten los medios materiales para ir cumpliendo los distintos objetivos de mi misión; que aprenda discernir los mensajes que me llegan y así destruir las tinieblas que me impiden ver por donde voy y hacia donde. Arcángel Uriel que sienta la unión con la naturaleza, con los seres vivos y cono todos los seres vivos, con los que convivo en el planeta tierra. Recibo y acepto todo lo que viene de la mano de Dios a través de tu intercesión. Amén

Invocación final:

Agradezco a mi ángel de la guarda su compañía y su protección del lugar, de mi energía durante este diálogo con Uriel y sus ángeles.

Termino con el Padrenuestro y el Avemaría.

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