La Vida avanza. En Camino por la Montaña, imagen de Claudia Bofill.

Jesús les dijo: «vendrán de oriente y occidente, del norte y del sur, y se sentarán a la mesa en el reino de Dios.
Mirad: hay últimos que serán primeros, y primeros que serán últimos».

🛡️ | Salmo 70 (A): «La Roca de una Vida Entera»

Hermoso salmo donde están presentes la amargura y la esperanza en la vejez. El anciano hace un repaso de su vida, desde su nacimiento, ya entonces, confiaba en el Señor…
La vida es, –seguro que no lo has escuchado nunca–, corta, breve, fugaz; es como fuego de artificio…
Cada edad tiene lo suyo propio.

Este salmo respira una confianza profunda y madura.

🗣️ Herramientas

Jaculatoria: «Sé Tú mi roca de refugio, el alcázar donde me salve; porque siempre he confiado en Ti.»
decreto:Dios mío, no te quedes a distancia.
o quizás esta: Mi peña y mi alcázar eres tú.

Reto del día: «La Memoria Agradecida». Hoy recuerda un momento específico de tu vida (hace años o meses) en el que te libraste de una situación difícil. Mantén ese recuerdo vivo durante el día. Es como una prueba de que Dios está presente. Cuando pasan los años, solo adquieren sentido desde la Eternidad, desde Dios, es la ROCA.

Tercer día de la Novena a San Antonio de Padua, haz clic aquí.

Léelo o Escúchalo:

Paz y Alegría. Hasta mañana

📱 ¡Tu seguridad no depende de tus fuerzas! 🛡️⚓✨ Confía en Tu Roca y tu alcázar invencible! 🙌❤️🏔️

Salmo 70 A

A ti, Señor, me acojo:
no quede yo derrotado para siempre;
tú que eres justo, líbrame y ponme a salvo,
inclina a mí tu oído, y sálvame.

Sé tú mi roca de refugio,
el alcázar donde me salve,
porque mi peña y mi alcázar eres tú.

Dios mío, líbrame de la mano perversa,
del puño criminal y violento;
porque tú, Dios mío, fuiste mi esperanza
y mi confianza, Señor, desde mi juventud.

En el vientre materno ya me apoyaba en ti,
en el seno tú me sostenías,
siempre he confiado en ti.

Muchos me miraban como a un milagro,
porque tú eras mi fuerte refugio.
Llena estaba mi boca de tu alabanza
y de tu gloria, todo el día.

No me rechaces ahora en la vejez,
me van faltando las fuerzas, no me abandones;
porque mis enemigos hablan de mí,
los que acechan mi vida celebran consejo;

dicen: «Dios lo ha abandonado;
perseguidlo, agarradlo, que nadie lo defiende.»

Dios mío, no te quedes a distancia;
Dios mío, ven aprisa a socorrerme.

Que fracasen y se pierdan
los que atentan contra mi vida,
queden cubiertos de oprobio y vergüenza
los que buscan mi daño.

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