Bello atardecer en el el río Paraná sonríe el sol entre nubes y agua,  imagen de Carlos Vitelleschi

Y llamando a los apóstoles, Jesús les dijo:«Sabéis que los jefes de los pueblos los tiranizan y que los grandes los oprimen. No será así entre vosotros: el que quiera ser grande entre vosotros, que sea vuestro servidor, y el que quiera ser primero entre vosotros, que sea vuestro esclavo. Igual que el Hijo del hombre no ha venido a ser servido sino a servir y a dar su vida en rescate por muchos».

🛡️ Salmo 100 |: «La Rectitud de Corazón y el Escudo de la Lealtad»

Este es el «programa político» del príncipe elegido por Dios para gobernar a su pueblo.
Un buen programa para los políticos y también para ti y para mí: corazón íntegro, no tolerar corazón perverso, fuera difamadores y arrogantes, fuera mentiras, fuera intenciones viles …

Es conocido tradicionalmente como el «Espejo de los Gobernantes» .

Tras los grandes himnos de alabanza cósmica de las secciones anteriores, el salmista aterriza la espiritualidad en el terreno más exigente y concreto: la ética cotidiana, la coherencia de vida y la gestión del propio entorno. No es un texto de abstracciones; es un manual de liderazgo interior que establece cómo la rectitud de corazón debe vivirse en en todos los aspectos de la Vida.

🗣️ Herramientas

Jaculatoria : «Andaré con rectitud de corazón .»

Reto del día: «La Limpieza del Entorno». Hoy vas a aplicar el principio del salmo a tu espacio y a tus relaciones. Siempre con rectitud de corazón no participes en nada ni con nadie que ensucie el ambiente físico o mental. Asimismo, enfoca tu mirada en lo constructivo: agradece y valora el trabajo de las personas en tu entorno laboral o familiar. Todos tenemos algo bueno. 🙏

✍️  ¡La verdadera fuerza se demuestra en la coherencia de tu día a día! 🛡️🏡✨ ¡Actúa con el corazón limpio bajo la mirada de Dios! 🙌

❤️🌅Hasta mañana, bendiciones

Salmo 100

Voy a cantar la bondad y la justicia,
para ti es mi música, señor,
voy a explicar el camino perfecto.
¿Cuándo vendrás a mí?

Andaré con rectitud de corazón
dentro de mi casa;
no pondré mis ojos
en intenciones viles.

Aborrezco al que obra mal,
no se juntará conmigo;
lejos de mí el corazón torcido,
no aprobaré al malvado.

Al que en secreto difama a su prójimo
lo haré callar,
ojos engreídos, corazones arrogantes
no los soportaré.

Pongo mis ojos en los que son leales,
ellos vivirán conmigo;
el que sigue un camino perfecto,
ése me servirá.

No habitará en mi casa
quien comete fraudes;
el que dice mentiras
no durará en mi presencia.

Cada mañana haré callar
a los hombres malvados,
para excluir de la ciudad del Señor
a todos los malhechores.

 

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