
Entonces, se acercó Pedro a preguntarle: -Señor, ¿cuántas veces tengo que perdonar a mi hermano cuando peque contra mí? ¿Hasta siete? Jesús le respondió: — No te digo que hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete.
🧼 Salmo 50: «Operación Corazón Nuevo»
¿Recuerdan el Salmo de ayer? ¿El litigo del pueblo pecador delante del Juez Justo?
En el salmo de hoy, el pecador, –que parece que es el propio rey David, que después de haber cometido: adulterio, engaño, asesinato….–, se presenta ante el Juez- Jhavé- Dios y esta es la oración que brota de su corazón.
🌷 La Flor: El Lirio Blanco de Mayo (o Azucena).
El espíritu se purifica en la soledad y la oración. La azucena, con su blancura deslumbrante («más blanco que la nieve»), simboliza el alma después de perdonar y ser perdonada. Es el aroma de lo que ha sido lavado y restaurado.
🗣️ Herramientas
-
Jaculatoria: «¡Oh Dios!, crea en mí un corazón puro y renuévame por dentro.»
-
Reto del Perfume: la Azucena: «Lavar y Reconstruir». Haz un acto de servicio físico (limpiar algo en casa, ordenar un rincón descuidado) mientras meditas en que Dios está ordenando tu interior. Al terminar, reza por alguien que se sienta «quebrantado» para que recupere la alegría de la salvación.
¡Dios te devuelve el gozo! 🚿🕊️🙌
Bendiciones, hasta mañana.
Salmo 50
Misericordia, Dios mío por tu bondad;
por tu inmensa compasión borra mi culpa;
lava del todo mi delito,
limpia mi pecado.
Pues yo reconozco mi culpa,
tengo siempre presente mi pecado:
contra ti, contra ti solo pequé,
cometí la maldad que aborreces.
En la sentencia tendrás razón,
en el juicio brillará tu rectitud.
Mira, que en la culpa nací,
pecador me concibió mi madre.
Te gusta un corazón sincero,
y en mi interior me inculcas sabiduría.
Rocíame con el hisopo: quedaré limpio;
lávame : quedaré más blanco que la nieve.
Hazme oír el gozo y la alegría,
que se alegren los huesos quebrantados.
Aparta de mi pecado tu vista,
borra en mí toda culpa.
¡Oh Dios!, crea en mí un corazón puro,
renuévame por dentro con espíritu firme;
no me arrojes lejos de tu rostro,
no me quites tu santo espíritu.
Devuélveme la alegría de tu salvación,
afiánzame con espíritu generoso:
enseñaré a los malvados tus caminos,
los pecadores volverán a ti.
Líbrame de la sangre ¡oh Dios,
Dios, Salvador mío!,
y cantará mi lengua tu justicia.
Señor, me abrirás los labios,
y mi boca proclamará tu alabanza.
Los sacrificios no te satisfacen;
si te ofreciera un holocausto, no lo querrías.
Mi sacrificio es un espíritu quebrantado:
un corazón quebrantado y humillado
tú no lo desprecias.
Señor, por tu bondad, favorece a Sión
reconstruye las murallas de Jerusalén:
entonces aceptarás los sacrificios rituales,
ofrendas y holocaustos,
sobre tu altar se inmolarán novillos.
***
¿Ya conoces nuestro canal de YouTube? ¡Suscríbete!
¿Quieres ser el número UNO? o cuál es el secreto de las amapolas de Ciudad Rodrigo?
