salmo 54-53
Imagen de Wpandita desde el mariposario de Santa Ana, en Misiones

««¡Ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas, que purificáis por fuera la copa y el plato, mientras por dentro están llenos de rapiña e intemperancia!.¡Fariseo ciego, purifica primero por dentro la copa, para que también por fuera quede pura»
+++
El salmista se mueve entre los vendavales de los enemigos, fuertes y poderosos. La oración a Yahvé- Dios que parece estar sordo y la decisión de, a pesar de todo, ser fiel a Dios.
Uno se pregunta -¿lo has hecho tú en alguna ocasión?– ¿dónde estás Dios,? te necesito. Y la respuesta es el silencio. A pesar de todo el salmista confía y se apoya en Dios, antes de entregarse en manos de los enemigos malvados que le acechan.
La súplica se convierte en confianza y la confianza en gratitud anticipada: el orante ya da gracias antes de recibir la liberación.
Jaculatoria: Dios es mi auxilio, Adonai (el Señor) sostiene mi vida.
Paz y bien, hasta mañana. Bendiciones.

Lee escucha:

Hoy fiesta de santa Clara de Asís, la compañera de Francisco,,

Clara de Asís, once de agosto

Salmo 53
Petición de auxilio

Oh Dios, sálvame por tu nombre,
sal por mí con tu poder.
Oh Dios, escucha mi súplica,
atiende a mis palabras;

porque unos insolentes se alzan contra mí,
y hombres violentos me persiguen a muerte,
sin tener presente a Dios.

Pero Dios es mi auxilio,
el Señor sostiene mi vida.

Te ofreceré un sacrificio voluntario,
dando gracias a tu nombre, que es bueno;
porque me libraste del peligro,
y he visto la derrota de mis enemigos.

***

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