En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «¿Habéis oído que se dijo: “‘Amarás a […]
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «¿Habéis oído que se dijo: “‘Amarás a […]
En aquel tiempo, exclamó Jesús: «Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados, […]
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus apóstoles: «Id y proclamad que el reino de […]
Señor Dios, Altísimo y Omnipotente, hoy decido habitar bajo Tu amparo y vivir a la sombra de Tus alas. Sé mi refugio, mi alcázar seguro y la roca firme en la que deposito toda mi confianza. Líbrame del temor al futuro, del espanto del desánimo y de las redes de la prisa. Envía a Tus ángeles para que guarden mis pasos en esta jornada, y que Tu promesa de estar conmigo en la tribulación llene mi corazón de una audacia serena y de Tu salvación. Amén.
Señor Dios de los ejércitos, Dios y Pastor mío, vuelve Tu mirada hacia mí en este día. Mira la viña de mi vida, que Tú mismo plantaste y fortaleciste con Tu diestra. Cuando sienta que las dificultades derriban mis defensas o que el cansancio me hace comer llanto, ven a visitarme con Tu gracia. Protege mi camino, repara lo que esté roto en mi interior y no permitas que me aleje de Ti. Restáurame, Señor, haz brillar Tu rostro sobre mi jornada y dame Tu salvación. Amén.
Señor Dios, Tuyo es el día y tuya es la noche, Tú trazaste los límites de mi mundo y dominas cualquier tormenta. Mira hoy las dificultades que me acosan y no entregues mi vida al desánimo ni a la violencia del entorno. Protege a esta pequeña tórtola que confía en Ti. No te olvides de tus pobres ni dejes defraudado al oprimido. Levántate hoy en mi favor, toma las riendas de mis problemas y defiende Tú mi causa. Amén.
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