Salmo 123, si Él no hubiera estado de nuestra parte, catorce de septiembre

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «¿Habéis oído que se dijo: “‘Amarás a […]

Salmo 118 P: «La Justicia como Escudo y la Verdad como oro», cuatro de septiembre

En aquel tiempo, exclamó Jesús: «Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados, […]

Salmo 118 O: «Claridad y  Refugio Seguro», tres de septiembre

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus apóstoles: «Id y proclamad que el reino de […]

Salmo 90, abre los ojos, nueve de julio

Señor Dios, Altísimo y Omnipotente, hoy decido habitar bajo Tu amparo y vivir a la sombra de Tus alas. Sé mi refugio, mi alcázar seguro y la roca firme en la que deposito toda mi confianza. Líbrame del temor al futuro, del espanto del desánimo y de las redes de la prisa. Envía a Tus ángeles para que guarden mis pasos en esta jornada, y que Tu promesa de estar conmigo en la tribulación llene mi corazón de una audacia serena y de Tu salvación. Amén.

El sol abre su corazón al río Paraná, y pinta el eielo de color naranaja, imagen de Ayrin Nava

Salmo 79, no nos alejaremos de ti, veintitrés de junio

Señor Dios de los ejércitos, Dios y Pastor mío, vuelve Tu mirada hacia mí en este día. Mira la viña de mi vida, que Tú mismo plantaste y fortaleciste con Tu diestra. Cuando sienta que las dificultades derriban mis defensas o que el cansancio me hace comer llanto, ven a visitarme con Tu gracia. Protege mi camino, repara lo que esté roto en mi interior y no permitas que me aleje de Ti. Restáurame, Señor, haz brillar Tu rostro sobre mi jornada y dame Tu salvación. Amén.

Salmo 73 B, Tú con tu fuerza, catorce de junio

Señor Dios, Tuyo es el día y tuya es la noche, Tú trazaste los límites de mi mundo y dominas cualquier tormenta. Mira hoy las dificultades que me acosan y no entregues mi vida al desánimo ni a la violencia del entorno. Protege a esta pequeña tórtola que confía en Ti. No te olvides de tus pobres ni dejes defraudado al oprimido. Levántate hoy en mi favor, toma las riendas de mis problemas y defiende Tú mi causa. Amén.

Salmo 53, la mejorana, trece de mayo

Sostenidos por lo invisible: La fuerza del Salmo 53 ante la adversidad

Salmo 47, la Rosa, cuatro de mayo

Respondió Jesús y le dijo: «El que me ama guardará mi palabra, y mi Padre […]

Salmo 32 B, la fuerza de la Mirada, veinticuatro de marzo

Jesús le puso otra vez las manos en los ojos al ciego; el hombre miró: […]

Salmo 17 VI, canto agradecido, dos de marzo

  Tomando Juan la palabra, dijo: «Maestro, hemos visto a uno que expulsaba demonios en […]