
Cuando Marta se enteró de que llegaba Jesús, salió a su encuentro, mientras María se quedó en casa. Y dijo Marta a Jesús: «Señor, si hubieras estado aquí, no habría muerto mi hermano. Pero aún ahora sé que todo lo que pidas a Dios, Dios te lo concederá».
+++
El Salmo 6 marca un cambio de tono importante.
Es el primero de los siete «Salmos Penitenciales«. Es la oración de alguien que ha llegado a su límite físico y espiritual, pero que en el último momento experimenta la certeza de ser escuchado.
El que ora, el salmista, está enfermo. Dolores físicos, pero no solo físicos también angustias y por si fuera poco, la burla de los adversarios y enemigos.
Ora hoy por los enfermos, los que conoces, tus familiares, ora con este salmo para que lo que tengas que aprender en esta vida sea desde la comprensión y no desde el sufrimiento.
Prepárate para ese encuentro en que se desgasta el cuerpo y te preparas para viajar al más allá, con paz, con armonía, y, –¿por qué no?–, con alegría.
El salmista no solo pide salud, pide misericordia. La fe no evita el dolor, pero le da un sentido y un final.
Si estás pasando por una enfermedad, un agotamiento extremo (burnout se le dice ahora) o una crisis de tristeza, este salmo te puede ser de ayuda. No finjas estar bien ante Dios. Él no se asusta de tus lágrimas;
🕊️ Jaculatoria:
El Señor ha acogido mi oración.
o también: «Sáname, Señor, que mis huesos se estremecen.»
Paz y bien, hasta mañana.
Escúchalo:
🎯 Reto del día: Si conoces a alguien que esté pasando por un momento de enfermedad o depresión, envíale un mensaje corto con el versículo 9 o si eres tú mismo reza este salmo 3 veces y repite: «El Señor ha escuchado mi súplica, el Señor ha aceptado mi oración.
🙏 Oración
Señor, mira mi cansancio y mi debilidad. Acógeme en tu infinita misericordia. Aparta de mí el miedo y la angustia, y hazme sentir que has escuchado mi súplica, para que pueda volver a cantar tus alabanzas.
Amén. Amén. Amén.
Salmo nos viene como anillo al dedo porque hoy celebramos a la que «instituyó» el «hospital del mundo», la Virgen de Lourdes, conoce más aquí.
También buen día para empezar la Novena a la Señora de Lourdes, clic aquí
Salmo 6
Señor-Adonai, no me reprendas airado,
no me castigues encolerizado.
Piedad de mí, Señor, que estoy acabado,
sana, Señor, mis huesos dislocados.
Estoy profundamente abatido
y tú, Señor-Adonai, ¿hasta cuándo?
Vuélvete, Señor-Adonai, salva mi vida,
ayúdame, por tu misericordia:
En la muerte nadie te recuerda,
en el Abismo, ¿quién te dará gracias?
Estoy agotado de gemir,
cada noche anego mi lecho,
y empapo la cama con mi llanto;
mis ojos se nublan de pesar,
envejecen con tantas angustias.
¡Apártense de mí, malhechores,
que el Señor-Adonai ha escuchado mis sollozos,
el Señor-Adonai ha escuchado mi súplica,
el Señor-Adonai ha acogido mi oración!
¡Que se avergüencen
y enloquezcan mis enemigos,
retrocedan súbitamente abochornados!
***
¿Ya conoces nuestro canal de YouTube? ¡Suscríbete
Quizás te interese también, estos temas en torno a la enfermedad y al dolor,

Cuando los conocí a ustedes, me llevaron con paciencia y sobre todo mucho amor, a reencontrarme con Dios, me volvieron a la luz y a la oración , y siempre agradezco eso, porque arrodillarme sin que tenga que ser por una enfermedad o por algún dolor o angustia, hacerlo para agradecer mi día de vida produce un gozo extremo.. siempre les digo a mis hijos: «no esperen ser grandes o viejitos para rezar, no esperen tener un problema grave para rezar, reciban la paz de Dios sin estar desesperados…»