Salmo 6, mis huesos se estremecen, once de febrero

Si estás pasando por una enfermedad, un agotamiento extremo (burnout) o una crisis de tristeza, este es tu salmo. No finjas estar bien ante Dios. Él no se asusta de tus lágrimas; de hecho, el salmo dice que Él escucha el sonido de nuestro llanto. Hoy, permítete ser débil ante el Señor para que Él sea tu fortaleza

Cada día diecinueve de julio, salmo 48-47, subiendo a Sión

El ser humano camina hacia la plenitud, siempre a lo más alto. El monte Sión, […]

Cada día siete de marzo, con gozo y alegría, salmo 33

El salmo de hoy está dividido, intencionadamente,  en 22 versículos, relacionados con el número de […]